Autor:

Antonio Martínez Belchí

Por qué Occidente ha destruido las casas

por ANTONIO MARTÍNEZ

Como buen Cáncer que soy, me encanta estar en casa. Mi casa ideal está en el centro de un bosque umbrío, donde el viento ulula entre el follaje de los árboles, y en ella arde el fuego de la chimenea, alma del hogar. La casa es la felicidad central, segura, inmediata, la concha primigenia. Nuestro rincón del mundo y primer universo, un regazo maternal para nuestro ser. También, la herencia del pasado y el lugar donde, frente al fuego que crepita, la memoria retorna a tiempos pretéritos y la imaginación puede soñar en paz. Por otra, parte, lo que podríamos denominar "casa junguiana" representa un reflejo simbólico de la estructura de la psique.

¿Qué había en los ojos de la muchacha afgana?

por Antonio Martínez

En 1984, el fotógrafo Steve McCurry obtuvo en un campo de refugiados de Pakistán una foto que, algún tiempo después, dio la vuelta al mundo y se convirtió en uno de los iconos de la cultura popular contemporánea. Se trataba del rostro de una anónima muchacha afgana, de unos trece o catorce años de edad. Un rostro envuelto por la tela de un pobre manto y en el que destacaban unos intensísimos ojos verdes que miraban hacia la cámara con una fuerza extraordinaria.

¿Por qué todo parece estar yendo a peor?

por Antonio Martínez

Hace unos días, les puse a mis alumnos de Bachillerato La invasión de los ladrones de cuerpos (Don Siegel, 1956), esa excelente película de la edad de oro de la ciencia ficción en la que unos extraños seres -unas "vainas" llegadas del espacio exterior- se apoderaban de los cuerpos de los habitantes del pequeño pueblo de Santa Mira y suplantaban su personalidad. Al terminar, abrimos un debate y propuse a mis estudiantes que establecieran alguna conexión entre la película y lo que ocurre en la sociedad de nuestros días. Y, entre todos, llegamos a la conclusión de que esa deshumanización de la que tanto se habla cuando se critica nuestro mundo tiene mucho que ver con la que aparece en la película.

Pero habrá que esperar un poco para hacerla

La carrera que yo habría querido hacer

por Antonio Martínez

En las últimas décadas del siglo XX, el Occidente posmoderno barrió los últimos vestigios de la gran tradición universitaria que, procedente del mundo medieval, proporcionaba a los estudiantes una auténtica cultura general de carácter humanístico. Y no pocos de nuestros actuales problemas derivan precisamente de una anarquía intelectual que está relacionada con la práctica desaparición de lo que, en nuestra memoria colectiva, se vincula con el término "Filosofía y Letras", así como con el más universal de "Humanidades".

¿Haría usted un testamento espiritual?

por Antonio Martínez

La apertura de un testamento, ante el notario o funcionario jurídico correspondiente, siempre está rodeada de un aura de misterio. Leer lo que una persona ha dispuesto para después de su muerte, aunque sólo se refiera a sus bienes y posesiones, hace pensar en cuestiones en las que el hombre de hoy no se detiene con demasiada frecuencia. Y, sin embargo, sería posible escribir un testamento propiamente espiritual, en el que quien se siente cerca de la muerte dejara escritas para sus amigos y allegados algunas reflexiones esenciales sobre el sentido que, ahora que llega el final del camino, siente que ha tenido su vida.

¿Es posible una nueva libertad educativa?

por Antonio Martínez

Hace un par de años, cuando conocimos el increíble caso de Natascha Kampush, la chica alemana que vivió encerrada más de ocho años sin salir en ese tiempo de la casa de su secuestrador, los medios de comunicación ofrecieron un dato que para muchos tal vez pasó desapercibido: me refiero a que Natascha, pese a no haber ido a la escuela durante todo ese tiempo, mostraba una madurez y un nivel de vocabulario y de expresión muy superiores a los de un adolescente standard de su edad. ¿Tendría algo que ver ello el hecho de no haber frecuentado desde hace años las aulas?