Autor:

José Vicente Pascual

Navegando otra vez

por José Vicente Pascual

No sé cuántos años, cuánto tiempo. Desde siempre, claro... Desde que recuerdo. Siempre hay una novela que escribir, una novela que publicar, una novela que sacar y presentar en sociedad.

Un rey para las porteras

por José Vicente Pascual

El rey no está por encima de la ley ni por encima de nadie porque en esta democracia de churras y modistas todos somos iguales. Por supuesto: todos iguales. Pero todos no somos lo mismo. A la vista de cómo barren el patio los republicanos, de verdad que se le quitan a uno hasta las ganas del "Viva la República". Maldición.

Chapuzas en el Oasis

por José Vicente Pascual

Y así va el Oasis. Cuando sea país independiente, por las trazas y forja del proceso nacional, lamentablemente habrá que dejar de llamarlo Oasis para rebautizarlo con más precisión: La Gran Chapuza.

Rusia, los gays y todo lo demás

por José Vicente Pascual

Tampoco podemos obviar lo que parece comprobado: el trato denigratorio y en ocasiones violento que han sufrido algunos homosexuales en Rusia. La solidaridad con las personas injustamente tratadas es irrenunciable, sean cuales sean sus convicciones. Aunque, en este caso, el problema no es la legislación sino justamente la falta de rigor de esa legislación que debería proteger efectiva y eficientemente a todos.

Por qué España será gobernada por Evo Morales o alguno que se le parezca

por José Vicente Pascual

¿Alguien dijo crisis? Porque la crisis de 2007 pasó por Occidente igual que tantas otras y cada país respondió como supo y pudo, según su capacidad, aguante y sentido del sacrificio. Al sur europeo (los desdichados PIGS de la UE), les tocó la peor parte, según lo previsto. Y a España la devolvió de golpe a su auténtica realidad económica, social y política. No estamos en crisis sino instalados con demasiada urgencia, aún perplejos, en la verdad de nuestro desnudo veraniego y playero: un desastre.

Demasiadas transiciones para una generación

por José Vicente Pascual

"El poder nace de la boca del fusil", decía Mao Zedong, y no mentía. Todos los regímenes políticos del planeta, democráticos o no, tienen como justificación fundacional un acto de violencia. Inglaterra es una monarquía parlamentaria porque Oliver Cromwell consiguió que le cortasen la cabeza a Carlos Estuardo. Los Estados Unidos de América nacieron en guerra contra el imperio británico y se consolidaron en la peor catarsis que conocen los pueblos: su guerra civil. De Francia para qué hablar; o de Alemania, Italia, Portugal, o países que nos resultan más remotos como Japón, China, Irán, Israel… En todas partes, bajo cualquier circunstancia histórica, el poder ha nacido de la boca del fusil.