"Darya Platonova", así firmaba

En la muerte de Darya Dugina

Darya Dugina: una vida brutalmente segada. Cabe presumir que, en último término, por una decisión política tomada en Londres y Washington.

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Sinceramente, no sabía que Aleksandr Dugin, ideólogo de referencia de Vladimir Putin, tuviera una hija. Todos nos hemos enterado a raíz del atentado terrorista, en realidad dirigido contra su padre, en el que ha muerto. Los medios de comunicación occidentales han venido a decir que, al compartir los ideales políticos de Dugin (la independencia de Rusia frente al globalismo occidental), “Bueno, en realidad ella se lo ha buscado”. Darya Dugina, joven de treinta años, politóloga y secretaria de prensa de su padre, admiraba a Marine Le Pen (esa señora a la que votó el 41% de los franceses) y se proyectaba como futura líder política. Ahora ya no podrá serlo. Su coche ha hecho “¡Pum!”, como les pasó a tantos en tiempos de ETA. Pero, como era hija de Dugin, eso aquí no parece importar.

A propósito de Darya Dugina, nos hemos enterado también de otras cosas. Por ejemplo, de que su madre es profesora de Filosofía, y de que Darya, siguiendo sus pasos, estudió Filosofía Griega Antigua en la Universidad Estatal de Moscú. También, de que era una apasionada de Platón y de los neoplatónicos (de hecho, firmaba sus colaboraciones en prensa como “Darya Platónova”, poniéndose como falso apellido el nombre del célebre pensador griego). Y esto es un detalle que dice mucho. Darya Dugina amaba profundamente la idea de un “mundo espiritual superior”, como lo es el Mundo platónico de las Ideas. Podemos suponer fácilmente que combinaba ese amor intelectual con sentimientos religiosos inscritos en la tradición de la ortodoxia rusa. Y con esto ya está dicho todo. El Occidente globalista, hoy bajo dominio del nihilismo y de la más cínica sofística -reino de la manipulación y la mentira- tenía que castigar ese atrevimiento espiritual y filosófico. Darya Dugina es una víctima de esa punición.

“Pero es que apoyaba la invasión de Ucrania”, dicen por aquí. Nada dirán nuestros sedicentes analistas sobre la evidente voluntad de la OTAN de expandirse hacia el Este y de provocar a Rusia -utilizando a Ucrania como ariete- para entrar finalmente en conflicto con ésta (el objetivo final es trocearla y hacerla desaparecer). La capacidad de pensar objetivamente parece haberse esfumado entre nosotros.

Darya Dugina: una vida brutalmente segada. Cabe presumir que, en último término, por una decisión política tomada en Londres y Washington, tal vez para exacerbar, matando a su padre, el conflicto ruso-ucraniano, que andaba algo estancado.

Darya Dugina, deseamos también que una bella joven cuya muerte no será en vano.

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