No es en absoluto lo mismo

Vivir sin comida o vivir sin dinero. En Argentina o en España

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Alguna vez me han echado en cara, porqué me preocupo tanto por España. Algún español me ha sugerido alguna vez que me ocupe de mis cosas. Y algún argentino me ha dicho también que me ocupe de Sudamérica y punto, porque ya hace mucho que nos hemos emancipado de Europa.

No obstante, sigo creyendo empecinadamente que somos parte de un mismo pueblo. Sería muy fácil encontrar argumentos para probarlo; muchas veces lo he intentado lo mejor que he podido, y muchos otros lo han hecho mejor que yo.
 
Así lo creyó Eva Perón, cuya concepción revolucionaria todavía nos supera a todos.
 
Parece que el FMI también nos considera parientes cercanos, porque nos recomienda las mismas recetas a seguir. No sé si los resultados serán finalmente los mismos, pero no creo que el poder internacional del dinero, sea muy susceptible de diferenciar a estas alturas del partido, entre súbditos de uno y otro lado del Atlántico.
 
En este sentido, el experimento económico y político argentino resulta muy interesante, y creo que nadie ha hecho todavía un correcto análisis de él, no porque sea muy difícil, sino porque no les conviene a los analistas.
 
Diré en síntesis algo de lo más elemental: sin dinero se puede vivir, sin comida no. Por ese motivo tan sencillo, el poder mundial nos devolvió rápidamente su economía de ficción, porque pudimos sobrevivir lo suficiente sin su dinero, produciendo alimentos para trescientos millones de personas.
 
Muchas otras necesidades pueden solucionarse con el trueque nacional e internacional; por lo demás, hay aquí todavía suficiente capacidad científica e imaginación como para que, a poco de andar sin el FMI, anduviéramos mucho mejor que con el saqueo internacional.
 
Por eso me preocupa la situación actual de España, porque allá están más cerca que nosotros del capitalismo, y la división internacional del trabajo perjudica la producción de alimentos en España. Si tenemos que comer, lo mejor que nos puede ocurrir es que el sistema económico mundial nos abandone. Para mí, España seguirá siendo siempre lo que fue antes del advenimiento del sistema económico mundial, pero ese antecedente es justamente lo que al sistema mundial más le molesta de España, y ahora ya no hay una Eva Perón para forzar un bloqueo que ahora no es armado, sino financiero.
 
Si las cosas se complican, entre Argentina y España nos bastaríamos a nosotros mismos para sobrevivir ¿O no lo hicimos cuando Eva Perón viajó a España para romper nuestro bloqueo común?
 
Las divisas que se las coman ellos. O en todo caso, que se las metan por donde más les guste.

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