Autor:

José Vicente Pascual

Cuando desaparecen la comunidad y el espíritu, la sociedad se convierte en...

Sociedad Corporal Limitada

por José Vicente Pascual

Que no tenemos alma, es algo que vienen intentando demostrar científicos y filósofos desde hace unos cuantos siglos, con bastante éxito de audiencia por cierto. Que no tenemos espíritu es un axioma que se da por supuesto merced a la simple pertenencia a la sociedad de mercado, donde cualquier definición de lo humano distinta de una breve aventura química que nace, crece, trabaja, se reproduce como mano de obra y muere, no tiene ningún sentido.

Y los "intelectuales" progres se enfadan. ¿De qué?…

La hortera primera del país sale en "El País"

por José Vicente Pascual

Hola, petarda: Espero que estés pasando unas navidades estupendas en tu chalete de Paracuellos, en compañía de tus seres queridos y disfrutando del cariño de esa hija tuya, tan tuyísima, habida en estruendosa coyunda con Torerín de Ubrique y por la que sabemos que matas, llegado el caso. Como también sé (hasta ahí llego), que tienes algunos problemillas de salud, por lo del azúcar y tal, no hace falta que te recomiende frugalidad con los polvorones, las mantecadas, turrones y demás dulzainas propias de estas fechas.

En torno a la huelga de los controladores aéreos

Si yo fuera Rubalcaba

por José Vicente Pascual

Es decir, si fuese un ministro con dos dedos de luces y un mínimo de capacidad, en un gobierno designado según criterios de cuota, amiguismos y glamour mediático de sus integrantes, me habría dado cuenta de que el presidente Zapatero (a quien deseo muchos y muy felices años de existencia terrena), es un cadáver político. Contando con ese dato y con la reconocida incapacidad de los demás miembros del ejecutivo, me habría reunido en petit comité con el otro ministro espabilado (un poco pasado de listo, pero individuo pensante a fin de cuentas), y le habría expuesto las cuatro verdades que todo el mundo sabe.

A raíz de la propuesta de volar el Valle de los Caídos

La violencia fundacional

por José Vicente Pascual

En septiembre de 1975, en un memorable discurso pronunciado ante las cámaras de TVE, el presidente del gobierno Carlos Arias Navarro dejó caer una sentencia lapidaria, de esas que dejan con mal cuerpo al personal. "Hemos olvidado la guerra, pero no la victoria", proclamó don Carlos, muy convencido de estar dando ejemplo sobre la doble virtud de todo buen gobernante: la magnanimidad unida a la firmeza.

La España hortera y democrática

por José Vicente Pascual

Somos el país hortera por antonomasia, el que a falta de asuntos serios de los que seriamente ocuparse espanta moscas con el rabo. De pena y de risa, grotescos porque no hay categoría ni nivel para ser siniestros. La España negra pertenece a los cuadros de Solana y tiene indudable altura, oigan, una maestría y una técnica, un esmero en la minucia imposible hoy día, en este panorama de chatarrería y cacas de perro secándose en las aceras, donde cualquier contenido mental (vulgarmente ideas) que no sean su antípoda, estupideces sugeridas por ilustres mentecatos para que las entiendan legiones de ceporros, no interesa a nadie y en consecuencia no es democrático.