Autor:

José Vicente Pascual

Aviso: que nadie se piense que el novio era el autor

Mi primera boda gay

por JOSÉ VICENTE PASCUAL

La alcaldesa de Jerez, donde se celebraba la ceremonia —civil, por supuesto—, se marcó un discurso de cuarto de hora sobre el amor, rematado con la lectura de un poema de Benedetti: "Yo no te pido que me bajes una estrella azul…", etcétera. No sé por qué los actuarios en este tipo de solemnidades se empeñan en aleccionar a los contrayentes sobre qué cosa sea el amor, cuando debería suceder al revés, si es que la experiencia tangible y palpable sirve para algo.

Lo intolerable

por José Vicente Pascual

La concejal de Cultura, Patrimonio y Política Lingüística del ayuntamiento de Palma de Mallorca, doña Nanda Ramón, ha declarado en próximo pasado: "Resulta intolerable que después de treinta años aún queden en nuestras calles nombres en castellano". No sabemos a qué hito concreto de la historia reciente de España y/o las Baleares se refieren esos treinta años, pero es lo de menos. Lo importante es que la señora concejal ha señalado con no poca contundencia una cuestión que parecía necesario aclarar definitivamente: en una sociedad democrática, más bien en cualquier sociedad, así como en la vida de los individuos y en nuestras relaciones con "el otro", hay cosas que son intolerables y como tales deben quedar evidenciadas.

A ver si nos enteramos de una santa vez

El objetivo de la ETA no es ni el poder ni la independencia

por JOSÉ VICENTE PASCUAL

No acabo de entender por qué la pasada semana se organizó tanta polémica sobre las declaraciones de Alfonso Sastre, portavoz más o menos oficial de la cuadra abertzale. Dijo lo que pensaba y lo que pensamos todos: si no hay negociación con los terroristas, sufriremos mucho. Ellos y nosotros. Lo de "ellos y nosotros" no es frase de posicionamiento mía, sino suya. En concreto escribió: "¡Pobres de nosotros, pero también de ustedes!" ("Gara" - 21/06/09). Como las vías de pacificación parecen más que cortadas en esa senda, el diagnóstico, como dice mi peluquero estilista cuando me arregla las cejas, no es bueno.

¿Quién ha dicho que no tenían ni una sola virtud?

Coherencia del Gobierno

por José Vicente Pascual

Contra la disgregación familiar: un buen cargo para el niño y helado de piña para la niña; contra tabaquismo: rapiña y otro helado de piña; contra la presión fiscal sufrida por los acaudalados: que paguen los pobres; contra el paro: subida de precios –así nos vamos jodiendo todos, que es lo democrático–; y contra la lacra de la ludopatía: "A jugar, que son dos días".

Lo cantaba Sara Montiel

"Fumar es un placer…"

por JOSÉ VICENTE PASCUAL

Lo del pasado 31 de mayo, Día Sin Tabaco, fue de traca. A ver si me he enterado bien de la cuestión, que parece alarmante. Resulta que hay una sustancia tremendamente dañina, no sólo para la salud de quienes la consumen sino para cuantos están a su alrededor. Dicha sustancia, el tabaco, provocará la muerte de 400 millones de personas en los próximos veinte años, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Más fallecimientos que los causados por todas las guerras mundiales y locales, explosiones y catástrofes nucleares, dictaduras homicidas, campos de exterminio, huracanes, terremotos, incendios, siniestros automovilísticos, accidentes aéreos, naufragios…durante el siglo pasado y lo que llevamos del XXI. Más muertos que los achacables al SIDA, las hambrunas, epidemias de toda clase y cualquier azote que haya sufrido la humanidad hasta el presente.

Ante la herida absurda de la vida

La pastilla de la felicidad

por José Vicente Pascual

Están los médicos e investigadores farmacéuticos empeñados en encontrar la solución definitiva al mal del siglo, antiguamente llamado melancolía, afección propia de señoritas lectoras de "Cumbres Borrascosas" y otros excesos librescos; hoy se conoce como depresión y se ha vuelto dolencia democrática: sufren de ella el cartero, el futbolista, el presidente de una multinacional y su guardaespaldas.