No hay nada que negociar con Cataluña

¿Qué derecho tienen dos millones de personas a destruir España contra la voluntad de los otros 45 millones?, se pregunta Jesús Laínz discutiendo con un periodista holandés "consternado por la actitud de la policía" el día del referéndum ilegal.

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Jesús Laínz (1965) es un escritor y columnista español especializado en los movimientos separatistas en el País Vasco español y Cataluña.

“Los sucesivos gobiernos españoles han sido demasiado indulgentes”, dice Laínz, que ya en 2004 publicó un libro sobre este tema aclamado por la crítica y que el mes pasado publicó un nuevo libro sobre el separatismo catalán. Su opinión, en línea con la de muchos otros españoles, es que se tiene que actuar con firmeza contra los separatistas catalanes.


Fuera de España ha provocado gran consternación la actitud de la policía durante el referéndum de independencia. ¿Cuál es su opinión al respecto?

Por las redes sociales han circulado muchas mentiras y material antiguo para provocar el descrédito de la policía. Esos 900 heridos son mentira. En los hospitales ha ingresado sólo un puñado de personas.


Sin embargo, las imágenes de los agentes impidiendo votar a los ciudadanos son un regalo para el movimiento de independencia.

Sin duda. Pero el referéndum era ilegal. La decisión de cualquier secesión corresponde a todos los españoles. ¿Qué pasaría si en su país una provincia pretendiese separarse unilateralmente?


Pero en Escocia hubo un referéndum con la aprobación del gobierno de Londres. ¿Esto no es posible para Cataluña?

Cataluña y Escocia no son comparables. Cataluña nunca fue un reino y nunca hubo un acuerdo entre dos parlamentos, el español y el catalán, para acordar la fusión.


El apoyo a la secesión en Cataluña no es mayor del 40%. Pero supongamos que crece a largo plazo hasta el 80 %. ¿Qué sucedería?

Debe comprender que es difícil defender a la nación española en España. Esto se demostró el pasado domingo en la manifestación antiseparatista de Barcelona. La gente coreaba “No somos fachas, somos españoles”. Esto se debe a la guerra civil, tras la que los partidos de izquierda se contagiaron del ideario separatista, y por eso los españoles tienen que distanciarse del fascismo para poder apoyar a la unidad nacional. Y muchos consideran que la bandera nacional es la bandera de Franco. País Vasco y Cataluña sufren desde hace cuarenta años sendos regímenes totalitarios. Los medios de comunicación públicos y la educación son utilizados por los gobiernos separatistas para inocular el odio a España. Los libros de historia de las escuelas están llenos de mentiras. Le contaré un ejemplo personal. En 2011 quise presentar en Barcelona un libro sobre el nacionalismo catalán, Desde Santurce a Bizancio. La librería (Casa del Libro) no nos dejó usar su salón de actos porque consideró que mi libro era “subversivo”. Pocas semanas antes el expresidente vasco había presentado allí mismo su libro abogando por la secesión. Pero eso no fue considerado subversivo.


Reitero mi pregunta: ¿qué pasaría si el 80% de los catalanes desearan la independencia?

En Cataluña no hay libertad política. No todas las opiniones tienen igual acceso a los medios de comunicación. Cataluña es la única región del mundo en la que está prohibida la enseñanza en la lengua oficial del Estado, que, además, es la lengua materna del 65% de los catalanes. Sólo se puede escolarizar a los niños en catalán.


¿Qué opina del argumento separatista de que las instituciones españolas no fueron purificadas del franquismo?

Es ridículo. Es lo mismo que decir que las instituciones de Alemania siguen siendo nacionalsocialistas. Por otra parte, Franco recibió el apoyo de la mayoría de catalanes prominentes. Durante el franquismo numerosos catalanes ejercieron de ministros, legisladores, diplomáticos, etc.


Pero España no se ha condenado a nadie por los crímenes franquistas.

Claro, pero es que mientras que Hitler perdió su guerra, Franco ganó la suya. Diferencia esencial. Además, con la transición también los crímenes de los republicanos quedaron impunes.


Pero Cataluña fue duramente reprimida en tiempos de Franco.

La lengua catalana no fue oficial, es cierto, pero durante el franquismo se publicaron innumerables libros en lengua catalana. Y, por otra parte, los separatistas catalanes hacen ahora exactamente lo mismo de lo que acusan a Franco: no permitir a los niños recibir la enseñanza en su lengua materna.


El presidente Rajoy tiene un acuerdo con la oposición socialista en Madrid sobre la posible destitución del gobierno regional catalán.

Puede ser, pero la condición previa es que España se encamine hacia un modelo federal, con más autonomía para las regiones.


¿Y cuál es el problema?

¿Por qué no se puede plantear un modelo centralista como el francés? Algunas regiones quizá quieran mayor autonomía, pero si todos los españoles pudieran decidir en referendo, quizá eligiesen un modelo más centralizado. Tras la muerte de Franco llegaron las comunidades autónomas, basadas en buena parte en la idea de que con ello la ETA desaparecería. Pero, muy al contrario, ETA asesinó a 800 personas más.


El papel del Rey Felipe ha sorprendido en el extranjero. En lugar de ser neutral, se ha enfrentado a los separatistas.

Esto demuestra que hasta el rey se ha hartado de los separatistas. El problema es que Cataluña lleva cuarenta años incumpliendo las leyes. Tras la muerte de Franco, todos los gobernantes han contribuido a ello. El Estado español es muy débil, como lo demuestra el hecho de que Carles Puigdemont siga libre en vez de haber sido detenido por dar un golpe de Estado.


Pero su detención provocaría disturbios y problemas.

Si violo a una mujer tengo que ir a la cárcel, ¿no? ¿O hay que negociar conmigo? El toro catalán debe regresar al toril.


¿Cómo?

Aplicando la ley a los culpables, suspendiendo la autonomía catalana y garantizando la neutralidad de la radiodifusión y la educación.


¿Qué papel tiene el País Vasco en esta historia?

Los separatistas vascos están al acecho, como los leones al cazar cebras. Si Madrid cede sólo un milímetro ante los separatistas catalanes, los vascos no tardan ni veinticuatro horas en exigir lo mismo.

Bas Soetenhorst, Het Parool (Amsterdam), 14 octubre 2017

Nos complace aprovechar la publicación de este artículo para anunciar
 la próxima conferencia de Jesús Laínz en Madrid 

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