Del liberalismo al populismo

Vox y su campaña contra la inmigración masiva

La formación que lidera Santiago Abascal ha experimentado un giro ideológico en relación a sus orígenes, lo cual ha sido visible en los mensajes audiovisuales en los cuales asocia Podemos con el Islam.

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Una rápida evolución

Esta opción se constituyó en enero de 2014 como resultado de una escisión del Partido Popular.

En los elecciones europeas celebradas en junio tuvo como candidato a Alejo Vidal-Quadras y obtuvo 244.929 votos (1.56% del total), faltándole cerca de 50.000 para alcanzar representación según unas fuentes y tan solo 3.000 según el partido. Cabe pensar que el aumento de participación electoral impidió su presencia en el hemiciclo de Estrasburgo.

Desde entonces, VOX parece experimentar un cambio rápido. De este modo, lo que en sus orígenes parecía ser una derecha “dura”, de discurso recentralizador y liberal en términos económicos (su bandera era recortar un Estado percibido como excesivo), ha devenido un partido que tiende a homologarse a los de la derecha populista occidental.

Elecciones europeas: contra el peso del Estado

Así, en los comicios europeos adoptó como eje central de su mensaje reducir el tamaño pretendidamente excesivo del Estado, con las autonomías en el blanco de su diana. Lo visualizó su spot con un elefante insaciable (el Estado) que debía ser un brioso corcel para no hipertrofiar la economía.

Junto a este tema estelar, VOX hizo hincapié en cuestiones en gran medida dirigidas al ala derecha del electorado “popular”: terrorismo, aborto, defensa de la familia tradicional (promoviendo la “cultura de la vida” y oponiéndose al concepto de matrimonio homosexual).

Consideramos entonces que no era una formación de ultraderecha o derecha populista, puesto que no incidía en el rechazo al multiculturalismo, la inmigración o la islamofobia y al optar por reducir el Estado se alejaba de las formaciones de este signo, ya que éstas precisamente quieren garantizar el Estado del Bienestar a los sectores sociales castigados por la crisis.

En síntesis, en las elecciones europeas Vox proyectaba la imagen de un partido de protesta anti-establishment que —paradójicamente— lideraba Vidal-Quadras, un político tradicional con afán de proyectarse como outsider.

Elecciones andaluzas: la amenaza islámica

Sin embargo, tras el abandono de la formación por parte de Vidal-Quadras este febrero, VOX parece haber modificado su rumbo y endurecido su discurso, al poner su foco en una supuesta estrecha relación entre Islam e izquierda en España.

Previamente, el partido ya lanzó una propuesta que rompía la lógica “un hombre, un voto”, al preconizar su documento “Compromiso por la Vida y los Valores” que los progenitores o tutores tuviesen los “derechos políticos” de los niños hasta que estos cumplieran 18 años.

Finalmente, en estas elecciones andaluzas ha emitido mensajes claramente homologables a la derecha populista, aprovechando la propuesta de Podemos de que la Giralda de Sevilla y la Mezquita de Córdoba sean de titularidad pública.

Vox ha reaccionado emitiendo un video que asociaba al partido acaudillado por Pablo Iglesias con Irán y, a continuación, afirmaba que las mujeres pueden perder sus derechos o los homosexuales ser asesinados al instaurarse un Islam intolerante. A la vez, VOX subrayaba la “identidad católica” de España que afirmaba defender y un ideario de “derechas” sin matices.

¿Una derecha populista islamófoba?

En caso de continuar activa la formación tras alejarse de ella Vidal-Quadras y prosperar en el próximo ciclo electoral, VOX podría satelizar a ámbitos dispersos de ultraderecha y derecha populista. Lo sugiere el hecho de que un nieto de Blas Piñar (Blas Piñar Pinedo) se ha mostrado favorable a VOX, como también Pablo Barranco, ex secretario general de la PxC e impulsor de Via Democrática [VD], que ha figurado en sus listas, o Yolanda Couceiro, impulsora del partido España y Libertad ([EyL] hoy movimiento cívico) y editora de minutodigital.com

En síntesis, VOX se ha dirigido al espectro más derechista del PP decepcionado de Mariano Rajoy sin buscar transversalidad política ni incursionar en el argumentario de derecha populista. […]

Los vídeos comentados son claros en tal sentido y, por cierto, no constituyen una innovación, ya que siguen el camino marcado por la Plataforma per Catalunya [PxC], que en los comicios municipales del 2011 ya imaginó una sociedad “islamizada” en 2025.

Cabe esperar que VOX acabará de definir su perfil político a lo largo de este año, en las dos citas electorales pendientes (los comicios autonómicos, municipales y generales) y dispondremos de más elementos para analizar su evolución.

Hipótesis y escenarios de futuro

Del panorama descrito se deduce que la derecha populista y la ultraderecha continuarán emergiendo en España desde el ámbito local en los comicios de mayo de 2015, siguiendo el proceso iniciado en los de 2003, cuando afloró la PxC. Los próximos resultados mostrarán si España 2000 se estanca en la comunidad valenciana o en la conurbación madrileña, y reflejarán el impacto de la ruptura de la cúpula de la PxC con su líder, Josep Anglada. Por consiguiente, hasta entonces no podrá hacerse una radiografía de ambas formaciones y otras que surjan en este espectro. Así las cosas… ¿tiene futuro la ultraderecha en España? Es difícil hacer pronósticos al respecto, pero por ahora pueden contemplarse dos hipótesis.

Por una parte, puede haber espacio para una derecha alternativa a la del PP. El éxito limitado de VOX demuestra que el electorado está dispuesto a apoyar marcas nuevas en este espacio político. El éxito de Podemos, UPyD y C’s y otras formaciones (como Foro en Asturias o Compromís en Valencia) demuestra una amplia disposición del votante a romper con la “vieja política”. Otra cosa es si la derecha populista será capaz de generar una opción novedosa y atractiva. Vox era nueva en términos formales (su denominación y el uso de redes sociales), pero no innovadora en cuanto a su discurso.

Por otra parte, no puede descartarse que un PP que cae en los sondeos pueda reinventarse apuntando hacia esta dirección en la esfera local. Ante una sangría electoral anunciada, la formación podría recurrir a experimentos locales como el protagonizado por Xavier García Albiol en Badalona (tercera ciudad catalana ubicada en el cinturón metropolitano barcelonés): un discurso centrado en la emigración y el orden público iniciado en las elecciones locales del 2007 (con el spot electoral “siete minutos”) que le aupó a la alcaldía tras ser el candidato más votado en el 2011: obtuvo un 33.4% de los sufragios y 11 ediles. El resto de partidos no le ha desbancado, pese a las escenificaciones en tal sentido.

La conclusión es que la ultraderecha no parece tener por ahora perspectivas de éxito en las urnas, pero las elecciones del 25-M testimonian una tendencia política clara de castigo de los partidos tradicionales, y VOX en solo cuatro meses (exactamente los mismos que Podemos) captó un cuarto de millón de votos. Ello […] indica que no puede descartarse una rápida recomposición del ámbito de la derecha y que se impone la cautela en todo pronóstico al respecto.

  © xaviercasals.wordpress.com

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