Camille Paglia (1947) es una célebre escritora y filósofa estadounidense, feminista desde sus primeras obras publicadas en los años 60 y 70 del pasado siglo, que causó (y sobre todo causa) escándalo entre las progres huestes al declarar grandes y chocantes verdades, tan grandes y tan chocantes que nade siquiera se atreve a mencionar muchas de ellas, por más que se piensen, en las huestes de la resistencia identitaria.
Se trata de cosas del tenor siguiente:
Me opongo a toda protección especial para las mujeres, cualquiera que sea la forma que adopte.
Yo soy feminista, pero no entiendo cómo se pueden negar las diferencias biológicas entre hombres y mujeres. Es demencial. Cada célula del cuerpo muestra el sexo con el que has nacido. Ahora bien, hay una proporción pequeña de personas genuinamente intersexuales, que nacen con ambigüedades en los genitales. Pero, ojo, eso no es la norma, es un defecto de nacimiento y negarlo...
Es demencial. Cada célula del cuerpo muestra el género con el que has nacido. Ahora bien, hay una proporción pequeña de personas genuinamente intersexuales, que nacen con ambigüedades en los genitales. ¿Pero qué dicen? No es la norma, es un defecto de nacimiento y negarlo...
Ahora vienen las verdades grandes y chocantes
Si la civilización hubiera quedado en manos de las mujeres seguiríamos viviendo en la cueva [...]. Las grandes estructuras fueron producto de los hombres. Y luego hubo mujeres que crearon a partir de esas estructuras. Y las mejoraron. ¿Por qué? Porque los hombres son capaces de matarse a sí mismos y a otros para llevar a cabo sus proyectos. O sus experimentos. Siempre tratan de ir más allá del conformismo, de la cueva en la que estaban las mujeres. En parte, quizás, para escapar de las cuevas porque en ellas mandaban las mujeres.
Es muy desagradable no reconocer los logros de los hombres porque las estructuras que han creado es lo que ha permitido a las mujeres escapar de la opresión de la propia naturaleza y tener sus propias carreras, identidades, logros […]. Así que ha llegado el momento de dejar de vilipendiar y minusvalorar a los hombres.
Nada más opuesto a los delirios woke
que una "feminista" como Camille Paglia
Unos delirios que nuestra revista
desmenuza, tritura y analiza