Autor:

Alain de Benoist

Tomislav Sunic contra el liberalismo y el igualitarismo

La Nueva Derecha Europea, 40 años después

por Alain de Benoist

Con motivo de la publicación en español del libro de Tomislav Sunic "Contra la democracia y la igualdad. La Nueva Derecha Europea" (Editorial Fides), ofrecemos a los lectores de El Manifiesto el prefacio escrito por Alain de Benoist para la edición inglesa de 2009. Interesante recorrido por los principales temas de debate de la escuela de pensamiento europea conocida como "Nouvelle Droite", escrita precisamente por su líder intelectual e ideológico.

Los bancos nos esquilman a todos

Muerte a crédito

por Alain de Benoist

Antes de que Ezra Pound condenara en sus poemas la usura de los bancos, los excesos del préstamo con interés ya habían sido condenados en Roma, como lo atestigua Catón, según el cual, si se considera que los ladrones de objetos sagrados merecen doble pena, los prestamistas la merecen cuádruple.

Michael Jackson

por ALAIN DE BENOIST

¿Podrá sobrevivir el mundo a la muerte de Michael Jackson? Esta es la cuestión que podemos plantearnos después del despliegue de "Jacksonmanía" que se ha producido a nivel planetario y que deja a la "Obamanía" de los últimos meses en una cuestión anecdótica. Desde el anuncio de la muerte del cantante, todas, o casi todas, las cadenas de televisión del mundo se transformaron —la noticia obliga— en "Jackson channels". Y algunas de ellas, desde entonces, no emiten otra cosa que los videoclips del inventor de "Moonwalk". En Francia, las grandes cadenas generalistas cambiaron toda su programación, haciendo desaparecer durante bastantes días toda información que no remitiera a Neverland. Ni una sola palabra sobre la situación en Irán, sobre la guerra en Afganistán, sobre los atentados en Irak. Total prioridad a Michael Jackson.

El análisis de uno de los pocos que predijeron la gran crisis

El crack: aún no es la gran ruptura del Sistema, pero…

por ALAIN DE BENOIST

Nicolas Sarkozy dice que desea "moralizar el capitalismo", es decir, ponerle límites. Pero ¿cómo se podría poner límites a un sistema que, por definición, no admite ninguno? "El capital siente cualquier límite como un obstáculo", decía ya Karl Marx. El capitalismo se realiza en lo ilimitado, y la ley de la ganancia sólo conoce una consigna: "¡Cada vez más!". Tal es la eterna paradoja: el capitalismo intenta vender cada vez más a una población cuya capacidad de compra reduce cada vez más. El "capitalismo moral" es un oxímoron. Aún no es la gran ruptura, pero ésta bien podría producirse.