Islandia: banqueros a la cárcel y victoria sobre la crisis

Según el Fondo Monetario Internacional, Islandia ha conseguido salir totalmente de la cris, sin haber roto su modelo social, el cual establece la gratuidad de los gastos sanitarios y educativos.

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Islandia, una de las naciones más afectadas por la crisis banaria, parece haber superado por completo sus problemas. Este año va a ser, según parece, el primer país del mundo afectado por la crisis de 2008 que conseguirá superar el PIB más alto que había alcanzado antes de estallar la crisis. El país ha logrado este resultado sin sacrificar ni su sistema social ni los gastos gubernamentales. Hace algunos años Islandia estuvo a punto de quebrar cuando sus bancos que, durante mucho tiempo, habían estado tomando medidas de altísimo riesgo, se encontraron al borde del colapso.
Según el Fondo Monetario Internacional, Islandia ha conseguido salir totalmente de la cris, sin haber roto su modelo social, el cual establece la gratuidad de los gastos sanitarios y educativos. El país, que no forma parte de la Unión Europea, sólo ha podido contar consigo mismo para superar el bache en el que se encontraba. Y lo ha hecho optando por un enfoque tan original como eficaz.
Contrariamente a otros países afectados por la crisis, Islandia dejó que sus bancos quebrasen, habiéndose limitado a salvaguardar las cuentas de los residentes. Al quebrar los bancos, los extranjeros perdieron todo el dinero que habían depositado en ellos. En cambio, en el resto de Europa se optó por nacionalizar a los bancos en crisis, pues les resultaba inconcebible que pudieran acabar quebrando.
Islandia también impuso controles de capitales. Como consecuencia de ello, los islandeses no podían invertir libremente su dinero en el extranjero, lo cual, según numerosos economistas, se oponía a las reglas del mercado libre. Además, el país no intervino para impedir la devaluación de la corona islandesa, a la vez que toleraba la inflación. Tal medida hizo que subieran los precios, a la vez que fomentaba, en cambio, las exportaciones. Los países de la zona euro no podrían tolerar semejante devaluación, pues encarecería las deudas nacionales de los Estados miembros.
Sin embargo, el plan islandés parece haber funcionado. La deuda nacional del año pasado sólo representaba el 82% del PIB, frente al 95% de hace cuatro años. Se prevé incluso que, al término de la actual década, la deuda haya seguido bajando hasta llegar al 54% del PIB. El paro también ha disminuido espectacularmente, siendo en la actualidad del 4%, frente al 8% en 2008.
Tales resultados obligan a interrogarse acerca de la pertinencia de las políticas económicas con las que se ha enfrentado la crisis en el resto de Europa o en Estados Unidos. ¿No habrían tenido que soportar los propios bancos las consecuencias de la crisis que ellos mismos habían provocado? Lo que parece evidente es que el éxito de Islandia en salirse de la crisis contradice a numerosos economistas, especialmente keynesianos, que consideran que, para salir de la crisis, es indispensable apoyar públicamente la economía.
Además, en Islandia se condenó a los miembros del Consejo de Administración de Kaupthing, uno de los principales bancos, no sólo a multas, sino también a penas de cárcel de entre cuatro y cinco años. Durante el juicio, el fiscal especial islandés. Olafur Hauksson. planteó en los siguientes términos la cuestión de la responsabilidad:
«¿Por qué deberíamos tolerar que una parte de nuestra sociedad deje de estar sujeta a las normas jurídicas y no tenga que responder por sus acciones? Ello sería tanto como dar la impresión de que existe un refugio carente de riesgo alguno.

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