"Philo magazine": todo un fenómeno social en Francia

¿Se pueden difundir 50.000 ejemplares de una revista de filosofía?

Compartir en:

Precisemos la pregunta: ¿se pueden difundir cada mes 50.000 ejemplares de una revista de filosofía, no académica, pero sí de un más que excelente nivel? La respuesta parece evidente: no, es imposible. Y, sin embargo, es lo que llevan haciendo —desde su primer número, publicado en marzo de 2006— las gentes de la revista francesa “Philo magazine”, más conocida como “Philomag”.

El fenómeno es realmente sorprendente, y mayúscula la sorpresa que le embarga a uno cuando, al hablar con Martin Legros, jefe de redacción de la revista, se va enterando de los detalles de la experiencia llevada a cabo por un puñado de jóvenes filósofos franceses y belgas que, en el momento actual, cuentan ya con una plantilla formada por unos veinte colaboradores.
 
Todo partió de una apuesta, de una auténtica idea temeraria (juzgaba todo el mundo), lanzada por Fabrice Gerschel: considerar que la cosa era posible, que una revista centrada en la filosofía podía llegar a interesar al gran público.
 
Y así fue como, en marzo de 2006, salía el primer número de una revista que se iba a publicar cada dos meses y que, ante el éxito cosechado ya desde su primer número, ha pasado a editarse mensualmente.
 
Los temas abordados a lo largo de estos cinco años son múltiples: van desde autores (contemporáneos o pertenecientes a la gran historia de la filosofía) hasta un sinfín de cuestiones temáticas tales como: política y poder, naturaleza y ecología, divinidad y razón, sexo y moral, familia y amor, materialismo y espiritualidad… Todo ello efectuado con suficiente apertura de espíritu como para dar cabida a las principales opciones, corrientes o posturas, sin encasillarse en ninguna de ellas.
 
Y lo más importante, quizá: no se trata de ninguna fantasiosa experiencia consistente en machacar las cuestiones filosóficas, abordándolas con la ligereza, la frivolidad o la superficialidad que tanto gusta al gran público. El enfoque empleado no es evidentemente académico, pero el rigor y el detenimiento con que se abordan los diversos temas son de un más que excelente nivel.
 
¿Cómo explicar esta especie de milagro? Probablemente sea imposible hacerlo sin aludir a cuestiones propias de la tradición cultural francesa, donde la filosofía ocupa, por ejemplo, un lugar mucho más destacado en los estudios secundarios que el que se le atribuye en otros países. Ahora bien, si ello puede explicar en parte un fenómeno como el que representa Philomag, no lo agota en absoluto. Lo que nos demuestra como ésta es que cuando las cosas se hacen bien, cuando se es capaz de aunar el rigor de pensamiento y la claridad de exposición, los milagros se producen, las barreras se saltan, y el tradicional encerramiento del pensamiento filosófico sobre sí mismo se vence.

Todos los artículos de El Manifiesto se pueden reproducir libremente siempre que se indique su procedencia.

Compartir en:

¿Te ha gustado el artículo?

Su publicación ha sido posible gracias a la contribución generosa de nuestros lectores. Súmate también a ellos. ¡Une tu voz a El Manifiesto! Tu contribución, por mínima que sea, dará alas a la libertad.

Quiero colaborar