¿A quién se le dan, niña, las gracias? ¡Al señor Zemmour, papá!

¿A quién se le dan, niña, las gracias? ¡A Zemmour! ¿Por qué? Por todo lo que aquí se explica.

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La política es el mundo del ruido y la furia. De la injusticia y de los tiros que salen por la culata. Marine Le Pen arremetió contra la candidatura de Éric Zemmour, al considerar que la perjudicaba. Y sin embargo, como escribí el 27 de mayo de 2021: "para Marine Le Pen, la mejor oportunidad de llegar al Elíseo sería una candidatura de Zemmour" porque "¡dos personas hacen mejor el trabajo que una sola! Y está muy claro en la noche de esta primera ronda que el total de votos reunidos por Eric Zemmour y Marine Le Pen (cerca del 30,2%) es superior a lo que obtuvo la candidata de la Agrupación Nacional en solitario en 2017 (un 21,3%).

La candidatura de Zemmour ha representado una triple ventaja para Marine Le Pen:

El candidato de Reconquista ha servido de pararrayos contra la demonización de Marine Le Pen (lo que le ha permitido librarse incluso del juicio por "putinismo").

Ha permitido centrar el debate electoral en dos aspectos fundamentales que habían sido abandonados por la Agrupación Nacional: la inmigración y la seguridad (lo que le ha permitido pasearse tranquilamente por el tema del poder adquisitivo).

Ha convencido a votantes sociológicamente opuestos a las declaraciones populistas de Marine Le Pen, a las que consideraban demagógicas.

Marine Le Pen se acerca por tanto a la segunda vuelta desde un potencial electoral mucho mayor que en 2017 y, por primera vez en la historia del FrentAgrupación Nacional, con una importante reserva de votos. Sobre todo porque en la opinión pública hay una fuerte oposición al presidente de la República a la que puede movilizar el "Lo que sea, menos Macron".

La victoria de Marine Le Pen es por tanto concebible bajo cuatro condiciones:

  1. Que sepa unir sin despreciar ni a los conservadores, ni a la derecha, ni a los identitarios.
  2. Que se mantenga firme con vigor y dignidad ante la formidable campaña de demonización que se avecina (en un momento en que habrá desaparecido el escudo Zemmour)
  3. Que se muestre política y técnicamente a la altura de las circunstancias ante unos periodistas que habrán dejado de serle complacientes y un Emmanuel Macron más combativo que nunca.
  4. Que sea capaz de garantizar la equidad del voto en los 60.000 colegios electorales, especialmente en los 5.000 colegios electorales de los barrios dominados por la inmigración. Una tarea titánica para la que su aparato está poco preparado.


Dicho con otras palabras, el propio Macron no está completamente a salvo de un revés...

© Polémia

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