"Dios, patria y sin rey"

Más sobre la deserción de los Reyes en Bailén

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ANDRÉS CÁRDENAS
 
El día 19 de julio de hace doscientos años, uno de los cometidos que tuvo el ejército del general Reding fue el de contar las bajas que había habido en la batalla de Bailén. Fueron varias horas luchando bajo un sol de justicia, en un campo de batalla en el que cualquier soldado se arriesgaba a morir por un trago de agua. Según las memorias de Nicolás Garrido, un coronel de ingenieros en el ejército granadino que luchó con Reding contra los franceses, muchos de aquellos soldados que murieron en la batalla lo hicieron por su rey. Algunos por la patria, otros por la religión, otros porque no tenían otro sitio mejor al que ir, pero la mayoría, por su rey. Querían que España siguiera siendo una monarquía y tanto deseaban a Fernando VII que ha quedado para la Historia con el sobrenombre de ´El Deseado´.
 
Pues bien. Han pasado doscientos años y el Ayuntamiento de Bailén celebrará dentro de dos semanas el aniversario de aquella batalla en la que, por primera vez, se le ganaba a campo abierto al todopoderoso Napoleón. Como es natural, el Ayuntamiento invitó a la Casa Real a que estuviera presente en los actos de conmemoración de dicha batalla con la esperanza de que algún miembro aceptara. Pero la Casa Real ha contestado que es imposible, que no estaba en sus planes. Así que ningún representante de la Corona irá a Bailén en los actos de celebración del bicentenario. Los naturales de allí, entre los que estoy, se han quedado compuestos y sin Rey, bastante desilusionados porque esperaban que algún miembro de la realeza estuviera en esta fecha tan significativa para ellos.
 
El argumento de que tal evento no estaba en la agenda de los reyes, para los bailenenses no es válido porque tampoco estaría en la agenda el que se presentaran por parejas al estadio de Viena a corear a la selección española, lo que estuvo bien, pues eso no se discute. Tampoco les convence a los bailenenses el que la Casa Real se hubiera desmarcado de la celebración de la Guerra de la Independencia, ya que toda la familia Borbón en pleno estuvo en Móstoles el Dos de Mayo, durante la celebración de bicentenario del levantamiento del pueblo madrileño contra el invasor francés. La tesis de que en esos días los monarcas y sus hijos están de veraneo en Mallorca, no cuela y se cae por su propio peso. ¿Nadie en la familia real es capaz de sacrificar unas horas de sus vacaciones por estar en Bailén? También hay muchas voces que dicen que si el Ayuntamiento bailenense estuviera regido por un socialista en vez de por un independiente, quizás alguien del Gobierno hubiera hecho lo posible para que la Corona estuviera ese día en el pueblo en el que se derramó mucha sangre por defender esta patria que hoy habitamos. Y luego están los que piensan que el gobierno municipal no ha hecho bien su labor y no ha llamado a las puertas que tenía que llamar para lograr la presencia real.
 
No sé cual ha sido el fallo, pero el caso es que Don Juan Carlos ha perdido una magnífica oportunidad de recordar a aquellos soldados que murieron en Bailén por defender a sus antepasados. Los héroes balompédicos de Viena se merecen el reconocimiento real, pero también los héroes que murieron en Bailén. ¿No hay manera de enmendar este tremendo error?

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