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Crisis del capital financiero (y III)

Patrón oro o patrón riqueza

Jesús J. Sebastián

30 de junio de 2010
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JESÚS J. SEBASTIÁN

El dinero, como objeto de intercambio en forma de papel moneda, fue institucionalizado ocasionalmente durante el siglo XIX, pero durante unos cuatro mil años existió un acuerdo tácito por el que los metales (oro, plata, cobre) servían como instrumento de cambio. En la actualidad, las monedas se basan en las reservas de oro (mediante operaciones financieras inexplicables), en lugar de fundamentarse en el trabajo, en la riqueza, en los recursos naturales, en la tecnología, en las ideas y en el esfuerzo desplegado por un país y sus ciudadanos.

 El patrón oro tiene en su desarrollo internacional un grave peligro que constituye, al mismo tiempo, una incongruencia económica y una práctica monopolística, pues está claro que, mientras alguien controle la provisión de oro, ese alguien controlará el monopolio sobre la creación del dinero. Nos referimos, siguiendo a Galbraith, a los tres progenitores de este maravilloso y perverso invento: las casas de la moneda, las secretarías del tesoro y las entidades bancarias, cuyo caso es especial por la explotación sistemática que encarnan sus operaciones y por los sistemas crediticios que no dependen, en absoluto, del número de billetes de banco que decide imprimir una comunidad, ni de la cantidad de oro que un país atesore en las arcas de su banco central. Ya sabemos que el dinero existe, que el dinero circula, que el dinero no desaparece, sólo que el dinero se acumula en unas pocas manos que deciden dónde debe ir o dónde quedarse.
 
La vieja superstición fetichista que concede al rey de los metales un carácter divino ha llevado a la humanidad a continuos desastres económicos cuando se producen descensos en las reservas de oro. Cuando las importaciones superan las exportaciones, cuando se dice que la balanza de pagos se encuentra en déficit, es porque una cantidad importante de oro ha salido del país, sustrayendo inmediatamente de la circulación el papel moneda proporcional al valor del oro en cuestión (esta operación ya no se hace “a peso”, sino por compensación de números). Este peculiar proceso se traduce, en términos domésticos, en la pérdida de poder adquisitivo, provocando la caída de precios y salarios, y frenando la aparente y ficticia época de prosperidad y bienestr anterior a la crisis.
 
El dinero es un medio internacional de cambio, reconvertido hoy en una mercanncía, pero sólo se mantendrá estable mientras su oferta esté equilibrada con la demanda: con ello, el dinero también podrá ser igualmente un instrumento de medida de la riqueza que genera una comunidad. Para ilustrarlo, nada como la definición que sir Arthur Kitson hacía del dinero: el dinero es la nada que se obtiene por algo antes de que se pueda obtener cualquier otra cosa. En fin, cero absoluto.
 
La sustitución del patrón oro por el patrón trabajo o patrón riqueza, se fundamenta principalmente en la demostración del hecho de que el dinero, instrumento de medida y cambio, debe basarse en el sujeto sobre el que actúa, o sea el trabajo y la riqueza generada por éste, y no en un metal hecho mercancía como el oro, con un indudable valor legendario y estético, pero objetivamente impreciso y, desde luego, injusto para valorar el esfuerzo productivo de un país.
 
La lucha entre los partidarios de uno u otro patrón económico siempre ha dado la victoria a los defensores del patrón oro, apoyados por la finanza internacional. Pocos experimentos financieros han intentado llevar el patrón riqueza a la práctica: Napoleón, Lincoln. También se frustró en Alemania durante el III Reich. Un testigo y protagonista de excepción, Winston Churchill, llegó a afirmar que las dos verdaderas causas de la segunda guerra mundial habían sido, por un lado, el éxito del sistema alemán de trueque, y por otro, la determinación alemana de no aceptar préstamos financieros internacionales. John Law, uno de los principales promotores anglosajones de la banca privada, acusado de asesinato, empedernido jugador y dilapidador de herencias, nos ha legado la siguiente perla: “el milagro de la creación de dinero por un banco proporciona a todo el mundo una agradable sensación de bienestar”. Entonces, si ya sabemos quién tiene el poder de decidir la creación y el destino del dinero, por qué cuando se produce una “crisis financiera” nos preguntamos dónde está el oro?

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COMENTARIOS
miércoles, 30 de junio de 2010

Buen articulo.

Soy estudiante de economía de la universidad de BS AS y esto que comentan en este articulo es totalmente valido, pero lamentablemente es ´´políticamente incorrecto´´, por eso nadie va a encontrarlo en una universidad esta forma de ver la economía, monopolizada por liberales y ocasionalmente también por marxistas, enemigos del trabajo de los pueblos y cómplices de la banca internacional. Si bien el patrón oro ya no existe como tal, la lógica del sistema sigue siendo el mismo, los banco centrales en vez de emitir dinero según las necesidades de los mercados de bienes lo hacen solo en función de cuanto oro o divisas extranjeras poseen en sus arcas.

# Publicado por: Martín (Quilmes (argentina))
miércoles, 30 de junio de 2010

apuntando alto

Este tipo de artículos es lo que diferencia al manifiesto de la vulgaridad y del comportamiento lacayo de medios como libertad digital frente a los verdaderamente poderosos. Mete el dedo en la yaga al meollo del sistema, sin caer en las mezquindades de dedicarse a criticar a la patronal o a los sindicatos por el mero hecho de serlos.

# Publicado por: Rodrigo (Madrid)
miércoles, 30 de junio de 2010

Patrón oro

Gracias por la clarificación, Osvaldo.
Respecto a Manuel Funes Robert, y sin querer entrar en polémicas, supongo que los artículos que ha escrito elogiando la política monetaria de la Reserva Federal y la realidad posterior de los acontecimientos le habrán hecho reconsiderar algunos puntos de sus ideas.
Respecto al patrón oro, aprovecho para añadir que el hecho de que sea una cosa del pasado no quiere decir que lo considere una cosa mala, pero eso sería una discusión muy larga...
Saludos.

# Publicado por: Bernardo (Lisboa)
miércoles, 30 de junio de 2010

Oro,dinero,riquezas...

Con todo respeto y sin ánimo de ofender, ni entrar en polémicas,... pero... tengo la impresión de que el autor del artículo lo escribió luego de una noche de juerga o bien no ´´pasó´´ por la Universidad adecuada para fundamentar sus ´´ideas´´.

# Publicado por: Emibuon (Asunción-Paraguay)
miércoles, 30 de junio de 2010

Bernardo de Lisboa tiene razón

A mí también me ha extrañado que el articulista diga que el patrón oro está vigente. Para conocer el fondo del problema actual del dinero, busquen en internet el documental ´´El dinero es deuda´´, o ´´Money as debt´´.

Se echan de menos los artículos de Manuel Funes Robert. ¿Qué habrá sido de él?

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
miércoles, 30 de junio de 2010

...

Quería decir ´´definía´´...

# Publicado por: Bernardo (Lisboa)
miércoles, 30 de junio de 2010

Patrón oro?

Yo no soy economista, pero pensaba que el partón oro era ya parte del pasado... que Breton Woods había establecido un ´´falso´´ patrón oro, que defenía una paridad fija dolar/oro, y que esa paridad había sido terminada por Nixon en 1971. Pensaba que todas las monedas actuales eran ´´fiat money´´, y que su emisión no tenia ninguna relación con la cantidad de oro existente.

# Publicado por: Bernardo (Lisboa)
miércoles, 30 de junio de 2010

¿Cómo se mide eso?

Old newbie, eso se mide como se mide el Producto Interior Bruto.

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
miércoles, 30 de junio de 2010

No me parece serio

Vaya por delante que no soy economista, aunque sí he leído algo sobre el tema, pero con todos los respetos, creo que el autor tiene un gazpacho mental-económico de considerables proporciones. br br Para empezar, su queja de que el dinero se base en otros parámetros en lugar de fundamentarse en el trabajo, en la riqueza, en los recursos naturales, en la tecnología, en las ideas y en el esfuerzo desplegado por un país y sus ciudadanos Pero ¿Cómo se mide eso?. br br Otra frase para nota es: El dinero es un medio internacional de cambio, reconvertido hoy en una mercancía, pero sólo se mantendrá estable mientras su oferta esté equilibrada con la demanda porque ocurre que la demanda de dinero es ilimitada. br

# Publicado por: Old newbie (Granada)
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