Todos los días lo mismo

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Paso a un bar a tomar un café con mi mujer, y dentro encuentro a un marroquí bebiendo cerveza. Sí, cerveza. El desgraciado va borracho.
 
Yo lo ignoro como el resto de los clientes.
 
Él solo hablando empieza a meterse con los cristianos y los españoles. Concretamente dice “quién era Jesús Gil de Nazaret”. Todos callados, y el sigue.
 
¿Qué hago?, me pregunto. Pues cojo, pago al camarero y me voy.
 
Ahora la reflexión: ¿que hubiese pasado si un español se mete en un bar de Rabat y se caga en Alá? O mejor todavía, en cualquier cafetería marroquí de Mostoles, Parla o Fuenlabrada.
 
Me gustaría que a esto me contestase Cerolo.

David Hidalgo
16/05/2008

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