ESPAÑA, PARA CONTINUAR

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Ciudadano Kane es un español que, por la gracia de Dios, aterriza en este periódico digital y, como este, se considera “políticamente incorrecto”.
Semanalmente, Kane, intentará plasmar “su mundo en un panfleto”, un panfleto que, más que convencer, conmueva, removiendo las conciencias e irritando al poderoso de turno.
“España para empezar” ha sido un artículo publicado en este medio hace algunos días. Lo firmaba una buena persona y un mejor amigo: Juan Ramón Sánchez Carballido, columnista de este periódico, magnifico escritor y hombre cabal.
En fin, España para continuar, la que de Gabriel Celaya, Blas de Otero. “España en marcha”, “camisa limpia de mi esperanza”. La España de todos los españoles, amor difícil y juvenil, casi platónico. España a la que unos pocos quieren hacer imposible mediante la inacción de muchos. Triste dama acosada y ofendida por algunos, a pesar de sus muchos paladines dispuestos a defenderla.
Pero hoy no debemos caer en el llanto de lo que, hoy, España es. No debemos dejarnos arrastrar por el dolor que conlleva analizar lo que España fue. Se trata de soñar lo que España puede llegar a ser: un proyecto común, en el que todos puedan colaborar, una bandera ilusionante, un puente hacia un furo mejor y más justo.
Por eso, hoy proclamo, con León Felipe, que en la oscuridad, por una gota de luz: ¡Toda la sangre de España!
Pero, ¿Qué es España? Para Kane España es poesía en marcha, una utopía de sueños y luceros, la fe del peregrino, un sueño que nunca existió, alcanzar lo imposible, un modo de ser y un estilo valiente y comprometido. España, como digo, para Kane, es un modo de entender el mundo, es creer que el hombre es un ser transcendente, digno y libre, es defender la justicia entendida como desigualdad y aristocracia del esfuerzo. España, para Kane es haber querido y no haber podido, haber intentado evitar un destino trágico y haber formado parte del mismo. España es buscar el Santo Grial y, como dijo Tennyson, “encontrar todas las estrellas del oeste (Grecia, Roma y la Cruz). España para Kane es todo lo que no se puede comprar con dinero, en fin, es suplicar, humildemente, arrodillado frente a una cruz: ¡Venga a nosotros tu Reino!

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