El maqués de Sade

Despotismo empalmado

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No hay hombre que no desee ser un déspota cuando se empalma, nos dejó escrito Sade, y esa idea del marqués me viene cada vez que oigo a los peperos, con su jefe a la cabeza, pedir una ley de pandemias que derogaría (y no diré yo que no sea hora) la Constitución de los partidos que ningún partido respeta.

A Casado, que va de “feroche” y barbón como el San Antón de García Pavón, se le hacen bola los apuntes de Icade, pero leyes y Derecho no son la misma cosa. El Derecho (sentido común, en resumidas cuentas) viene del pueblo, pero de las leyes el pueblo sólo se entera cuando le repasan el lomo con ellas.

En la legislación estatal rige el principio “la ignorancia de las leyes no exime de su cumplimiento” (fundamental, dice Dalmacio Negro, cuando se trata del Derecho, pues todos tenemos el sentido de lo justo o injusto). Pero la purrela de leyes–ocurrencias es aplicada al súbdito con ese principio, y si los burócratas no saben interpretarlas, lo harán de la manera más favorable al Estado.

Para Sade nada había más divertido que el montón de leyes que el hombre elabora a diario para ser feliz, “cuando no hay ni una de esas leyes que, por el contrario, no le quite un cacho de felicidad”.

La abundancia de leyes es propia de una república muy corrupta (“corruptisima res publica plurima leges”) –tenía dicho Tácito, que no se enteró de la Crucifixión en provincias, pero sí de la corrupción en la capital.

En sus apuntes Casado se quedó en Bodino, cuya “soberanía” causó tanto mal como el “homoousios” bizantino, y hace suya la sustancia del Estado Soberano: “Del mismo modo que Dios ha dado leyes al universo, así debe el señor absoluto (en el Estado de Partidos, el jefe del Ejecutivo) dar leyes al Estado”.

La Legislación, concluye Negro, es revolucionaria: crea inseguridad y suscita incertidumbre. Lenin: “el cálculo por categorías jurídicas no sirve para nada”. Salvo para aumentar el poder. La derecha engorda el poder que luego la izquierda le arrebata para disfrutarlo a solas.

© ABC

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