Resulta que los alemanes de Sajonia-Anhalt, el otro día, votaron… no mal, sino horrendamente mal. Pese a que las bondadosas autoridades les habían advertido, por activa y por pasiva, que no lo hicieran, se atrevieron a dar una apabullante victoria a Alternativa por Alemania (ya saben, la AfD, ese partido nazi, fascista, racista, comeniños, etc). Ahora, tanto desde el gobierno de Berlín como desde Bruselas, amenazan con castigarlos con las medidas que nos cuenta seguidamente Fernando Paz. Éste, además de denunciar el desafuero, también nos explica las razones del extraordinario auge en Alemania (sobre todo en su parte oriental) de las ideas y de las políticas que pronto nos van a devolver a “los tiempos más sombríos de la humanidad”, que diría cualquier Charo.




















