De rodillas, sometidos al orden imperante del mundo y a su invasión migratoria. Así —dice Fernando Paz, desde lo hondo de su fe— nos quiere poner el papa, cuyo Dicasterio incluso ha «felicitado al Gobierno español por su progreso económico y social» (sic).
Lamentábamos ayer la ausencia de críticas por parte de los carólicos españoles a las bendiciones que el papa ha otorgado al gobierno socialista y a su invasión migratoria.
He aquí, pues, en el vibrante alegato de Fernando Paz, una clara excepción a tal pusilanimidad.




















