¿Hasta dónde van a llegar?

Inmigrantes árabes abuchean en un partido el himno nacional de Francia. Sarkozy reacciona

21 de octubre de 2008

En un reciente partido de fútbol celebrado entre las selecciones de Francia y de Túnez ante unos 60.000 espectadores, los inmigrantes árabes presentes en el estadio se dedicaron a pitar y abuchear ruidosamente mientras se interpretaba "La Marsellesa". La reacción del presidente Nicolas Sarkozy fue fulminante: "La próxima vez que suceda algo parecido, el partido quedará inmediatamente suspendido".

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En un reciente partido de fútbol celebrado entre las selecciones de Francia y de Túnez ante unos 60.000 espectadores, los inmigrantes árabes presentes en el estadio se dedicaron a pitar y abuchear ruidosamente mientras se interpretaba “La Marsellesa”. La reacción del presidente Nicolas Sarkozy fue fulminante: “La próxima vez que suceda algo parecido, el partido quedará inmediatamente suspendido”.

El incidente del otro día no es ningún hecho aislado: es lo que, de un tiempo a esta parte, los inmigrantes magrebíes, demostrando su alto grado de integración en el país que los ha acogido, se dedican a hacer sistemáticamente cada vez que la selección francesa juega un partido contra Marruecos, Argelia o Túnez.
Lo que sí constituye un hecho aislado es, en cambio, la reacción de un gobierno europeo ante tal tipo de atropellos. Uno no está acostumbrado a tales cosas, y cuando suceden conviene destacarlas. La reacción de Sarkozy fue tajante: suspensión inmediata del partido en caso de que se reproduzcan los abucheos. Y cuando algún timorato hizo valer los problemas que para el orden público ello podría acarrear, contestó escuetamente: “Las fuerzas del orden procederán como es su deber”.
A todo ello se le añadió días después la reacción de Michel Platini, el inefable presidente de la UEFA, el cual expresó su reprobación de las medidas propuestas por Sarkozy. “Si se suspende un partido porque el himno está siendo silbado, también se podría interrumpir —declaró— cuando silban a un jugador o abuchean a un portero mientras hace un saque, es absurdo”.
Lo que es absurdo y se pasa de cualquier comentario es que alguien pueda atreverse a equiparar un lance deportivo y el himno —el símbolo— que representa a toda una nación…

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