¿Ha sido realmente una dimisión lo de Óscar Puente, el siniestro ministro de Transportes? ¿Se lo cree alguien? ¿No ha sido, por el contrario, una destitución ordenada por el Capo Máximo de la banda?
Sea lo que sea, lo extraordinario es que, haciendo alarde de clarividentes dotes oraculares y provisto, sobre todo, de un certero análisis, Fernando Paz, nuestro amigo y colaborador, había anunciado, desde la mañana, su destitución. Sólo se equivocó en creer que no se produciría ayer mismo, sino dentro de un par o tres de días.
Así, durante la mañana de este martes 3 de noviembre, mientras Óscar Puente peroraba ante la Diputación Permanente de las Cortes; mientras afirmaba, ¡chulo él!, que “si Ada Colau me pidiera dimitir, me lo podría pensar; pero si me lo pide Feijoo [a Abascal ni lo mentó] jamás dimitiré” (¿será, pues, que se lo ha pedido tan mágica Hada?); mientras tales cosas, así pues, ocurrían y tales necedades se decían, Fernando Paz lanzaba el video que les ofrecemos a continuación.
En él, mientras todo el mundo se creía a pies juntillas las monsergas declaradas en el Congreso, mientras nadie se imaginaba que Su Excelencia se fuera, por fin, a caer del puente, Fernando Paz anunciaba todo lo contrario. Lo hacía, no por aquello de que a todo cerdo le llega su san Martín, sino desplegando el finísimo, el impecable razonamiento que les invitamos a escuchar seguidamente.




















