El rey al timón, y no precisamente de la nación

Si Felipe VI no viaja a Ceuta, es porque no quiere

Nada hace el rey ante el quebranto que su “hermano Mohamed” ha sometido (y seguirá sometiendo) a nuestra soberanía nacional. Su Majestad no está ni se la espera. Su Majestad no mueve un dedo ni lo moverá.
¿Pretende que no puede hacer nada, atado de pies y manos por una Constitución que lo convierte en jarrón decorativo?
¡Falso! Sí puede hacer algo, pese a la oposición del gobierno y con toda legalidad. Una sola cosa, pero que sería suficiente. Mañana mismo, si quisiera, podría plantarse legalmente en Ceuta y, ya puestos, en Melilla (tampoco estaría de más que se diera un garbeo por Canarias). ¿No hay ninguna regata por aquellas aguas?
¿Cuál es esta cosa que, además, propulsaría a lo grande el apoyo popular a la Corona?
No lo vamos a desvelar. Dejamos que Fernando Paz se lo explique.

 

 


Para acabar con la sustitución de nuestros pueblos,
la REMIGRACIÓN se impone

♦ Pero ¿en qué consiste?
♦ ¿Cómo hacerlo con tantísimos implicados?

Es lo que se debate en ÉLÉMENTS-EL MANIFIESTO

Siga el gran tema en el que nos jugamos el futuro

 

        

¡Échele un ojo!
No se pierda la más
apasionante revista cultural


Más artículos de Fernando Paz

Suscríbase

Reciba El Manifiesto cada día en su correo

Destacado

Lo más leído

Temas de interés

Compartir este artículo

Confirma tu correo

Para empezar a recibir nuestras actualizaciones y novedades, necesitamos confirmar su dirección de correo electrónico.
📩 Por favor, haga clic en el enlace que le acabamos de enviar a su email.

Suscríbase a nuestro
Boletín de Noticias

Reciba El Manifiesto cada día en su correo