Fueron seis minutos de angustia los que se vivieron el otro día en el plató de Televisión Española al ver cómo el invitado —el escritor mexicano Juan Miguel Zunzunegui— les salía rana y decía todo lo contrario de lo que estaban esperando oír. El programa pretendía ser un panegírico de las disculpas ofrecidas a la presidenta mexicana por los supuestos abusos que España habría cometido durante su colonización de México. Quien se había arrodillado ante la presidenta mexicana había sido José Manuel Albares, ministro de Asuntos Exteriores del reino de España, cuyo soberano también había inclinado su regia cerviz ante Claudia Sheinbaum.
El elogio de la obra de España en América y la refutación de la leyenda negra que desplegó Juan Miguel Zunzunegui fueron tan contundentes que dejaron mudo al frustrado presentador del programa. Veamos dos de sus muchas y preciosas perlas. Afirmando que no hubo conquista, sino liberación de los pueblos indígenas sometidos a la tiranía mexica, sacó la conclusión obvia: «La conquista es la mentira fundacional de México». En cuanto a las disculpas, declaró simplemente (tal vez se acordara del título del famoso libro del argentino Marcelo Gullo) que «No hay nada de qué pedir disculpas».
Vean y disfruten de tan brillante argumentación.





















