Como todo el mundo sabe, la profunda discrepancia de orientación política, y ninguna otra cosa, ha llevado a que una serie de figuras que habían participado en la creación de VOX se hayan ido espontáneamente del partido o hayan sido apartadas de él. Son cosas normales que ocurren en las mejores familias y que, en este caso, han ocurrido manifiestamente para bien: basta ver cómo ha crecido VOX desde que se ha sacudido de todo el lastre «liberalio», como diría Hughes.
Pero los excluidos de VOX, y muy en particular Iván Espinosa de los Monteros, no llevan el asunto nada bien y lanzan denuestos contra su antiguo partido, al que le reclaman la convocatoria de un Congreso extraordinario. A todo ello es a lo que, con fina ironía, ha respondido el diputado Carlos H. Quero en su cuenta de X.
Claro, hombre. Vamos a montar un congreso en VOX para convertirnos en el PP bueno. Eso es. Claro que sí. Una criatura domesticadita y al servicio de las agendas privadas y los intereses económicos de los amigos de algunos.
Primera ponencia: a favor de Mercosur.
Qué es eso de poner vallas al campo.
La despensa de España está en Perú o en Marruecos. Los productores españoles son gente muy sudorosa y seguro que no saben idiomas. Como el tipo ese de Amurrio.
¿Cómo pudo llegar tan alto con un apellido tan simple?
¿Segunda? La inmigración salvará nuestra nación. Mundo abierto y esas cosas. El rollo ese de la identidad es muy intolerante y no queda chic en según qué ambientes cosmopolitas.
¿Tercera? Basta de prioridad nacional. Eso es lepenista. Los españoles que se vayan a vivir a pisos compartidos. Aunque los llamaremos coliving, que para algo somos relamidos.
¿Cuarta ponencia? Apártame de aquí esos chavales jóvenes que me dan urticaria.
Ya venimos los listos a tomar el poder.
A ver si con un poco de suerte llegamos a 30 escaños y por fin somos ministros.


















