El dilema parece insoluble:
«¿Soy tonto porque soy de izquierdas?
¿O soy de izquierdas porque soy tonto?»
Y lo cantan, en medio del entusiasmo del público, en una multitudinaria verbena de verano.
«¡Venga, zurdos, que empiece la verbena!
¡Arrimad el hombro, perroflautas!
¡Venimos a reírnos de vosotros!»
Y así todo el rato.
No hace tanto tiempo, hace pocos, bastante pocos años, ¿quién se hubiera podido imaginar que tales cosas se cantarían en olor de multitudes?
Sí, amigas lloronas, todo está muy jodido y la revolución aún no es para mañana. Aunque nunca se sabe, la verdad, pues la Gran Noche suele tener una manía: saltar de improviso, no anunciarse de un día para otro.
En cualquier caso, si algo así no significa que un hondo cambio social ya ha empezado a germinar muy en serio, que venga Dios y lo vea.
Ustedes, vean por su parte estas imágines, y gocen con ellas.
Para acabar con la sustitución de nuestros pueblos,
la REMIGRACIÓN se impone
♦ Pero ¿en qué consiste?
♦ ¿Cómo hacerlo con tantllisimos implicados?
Es lo que se debate en ÉLÉMENTS-EL MANIFIESTO
Siga el gran tema en el que nos jugamos el futuro




















