Elon Musk anuncia que va a curar la ceguera

Que nadie, sin embargo, se haga ilusiones. Lo que Elon Musk, ese genio, ese Prometeo de la posmodernidad, anuncia que va a curar (esperemos que se confirmen sus previsiones) es sólo la ceguera física. La otra, la de los votantes, por ejemplo, del PPSOE, ésa parece incurable, pues bien sabido es que no hay peor ciego que el que no quiere ver.
Sí, es cierto. Ya se oyen amargadas voces en las Redes que despotrican contra el riesgo de desmesura o hasta de locura técnica (hybris, decían los griegos) que marcan al personaje. Algo de razón tienen tales pasadistas. Pero si no se asumen riesgos, riesgos tan grandes como los desafíos que impone nuestra desnortada época, nada entonces se hace; todo entonces periclita, se pudre y muere. ¿Está loco Elon Musk por querer, entre otras cosas, colonizar Marte? Sí, lo está, no cabe duda. Está tan loco como lo estaba aquel bendito genovés a quien, con el apoyo de nuestros reyes, le dio la ventolera de cruzar ignotos mares que nadie hasta entonces había cruzado.
¿Tan difícil es reconocer que nuestra moderna o posmoderna época tiene un doble y contradictorio rostro? Por un lado, son los tiempos del nihilismo del ‘Último hombre’, del desarraigo identitario y de todos los males contra los que no cejamos de clamar en estas mismas páginas; pero, por otro lado, muy obcecado ha de estar quien no festeje, quien no jubile con inmenso orgullo ante el hecho de que esta misma época es, entre tantas otras maravillas, la que consigue que se haga la luz para los ciegos.

 


 

Blindsight de Neuralink es un implante experimental diseñado para restaurar la visión. Funciona sorteando los ojos o los nervios ópticos dañados, transmitiendo la información visual directamente a la corteza visual del cerebro. La FDA le otorgó la designación de Dispositivo Innovador en 2024, con el objetivo de permitir la visión (potencialmente incluso una visión sobrehumana) a personas con ceguera profunda.

Blindsight utiliza una cámara externa (generalmente integrada en unas gafas) que envía datos a un implante cerebral (S2). El implante estimula las neuronas de la corteza visual para generar fosfenos, o puntos visuales, que inicialmente producen una imagen de baja resolución. Su objetivo es restaurar la visión a quienes han perdido ambos ojos o el nervio óptico. El dispositivo se centra en la estimulación cortical, lo que lo distingue de los implantes de retina.

Neuralink lo está desarrollando como parte de su misión de ayudar a las personas con pérdida grave de visión, tras el avance de su interfaz cerebro-computadora (BCI) de ‘telepatía’, centrada en la parálisis. Elon Musk ha sugerido que podría proporcionar, o incluso superar, la visión natural, incluyendo capacidades infrarrojas o ultravioletas.

El proyecto Blindsight tiene como objetivo realizar ensayos en humanos, dirigidos a personas de entre 18 y 65 años con ceguera profunda (más de 3 años) y una corteza visual intacta. Es probable que las primeras versiones ofrezcan imágenes de baja resolución, similares a las de un juego de Atari, con mejoras previstas con el tiempo.

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