El principal problema con la inmigración masiva islámica no es la criminalidad, aunque haya aumentado, y sus crímenes sean brutales.
El principal problema no es el deterioro de lo público ni la saturación de los servicios, aunque han bajado de calidad y lo seguirán haciendo.
El principal problema no es lo escaso de nuestros sueldos ante la avalancha de mano de obra barata, ni el gasto en atender a los que no trabajan, ni el aumento de los precios de la vivienda ante la altísima demanda, ni los beneficios y ayudas que se les dan y que a nosotros se nos niegan en toda Europa.
Nada de esto es el principal problema.
Primero, porque se pueden revertir con otros gobiernos; y segundo, porque esos problemas los tenemos también con la inmigración masiva procedente de otros lados.
El principal problema con la inmigración masiva islámica es lo que votarán cuando sean mayoría.
Cuando haya jueces musulmanes, policía musulmana, periodistas, políticos, alcaldes musulmanes [ya los hay precisamente en Gran Bretaña… Nota de la Red.]. Poco a poco, como ha pasado en otros países, cambiarán las leyes, hasta que Europa sea un califato.
No será en cuarenta años, pero llegará y será irreversible.
No pueden vivir aquí incluso si no hubiera ni un solo problema.
No puedenn porque el Islam es contrario a la democracia, y están usando nuestra debilidad para, desde dentro, por simple mayoría de votos, destruir Europa.
No hace falta distinguir entre radicales y moderados, porque todos quieren lo mismo.
Y la izquierda se empeña en no verlo.
¿Lo ves tú?













