El pasado 23 de febrero conmemorábamos en estas mismas páginas el aniversario del 23-F, el golpe de Estado de falsa bandera que el Estado, mediante sus nada inteligentes servicios de inteligencia, organizó aparentemente contra sí mismo y contando con la colaboración, entre otros, del teniente coronel AntonioTejero, recientemente fallecido.
Hoy nos toca otra conmemoración. Ayer, en efecto, se cumplía, como cada 11 de marzo, el 22.º aniversario del mayor atentado terrorista jamás cometido en España. Causó192 víctimas mortales y cerca de 2.000 heridos entre los viajeros de los trenes de Cercanías que aquel 11 de mayo de 2004 se dirigían a la madrileña estación de Atocha.
Luis del Pino es probablemente el periodista que más sabe y más claramente ha denunciado, contrariamente a la mayoría de sus colegas, la multitud de falacias que envuelven la versión oficial de tal matanza. De un atentado terrorista que, como él dice, no fue organizado ni por la ETA, como pretendía la derecha liberal, ni por los yihadistas islámicos, como pretendía la izquierda.
Desde el plató de El Toro-TV nos ofrece seguidamente una magnífica y condensada explicación de todo ello.


















