''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Martes, 26 de septiembre de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
Desventuras sufridas por un progre solidario
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella


FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
De Expaña a España


JAVIER R. PORTELLA
Banderita, tú eres roja. Banderita, tú eres gualda

SERTORIO
De marimantecas y lloronas
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Editar un libro
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
¿Adiós a la Historia de la Filosofía?

"La Escuela de Atenas", de Rafael

Regresa hoy a nuestras páginas Antonio Martínez, uno de nuestros más apreciados colaboradores. Lo hace desplegando --a propósito de la próxima desaparición de la enseñanza de la Filoso´fia en Estepaís-- esos análisis suyos, diáfanos como la luz, cuya desaparición --por razones personales, más que justificadas-- tantos lectores nos han dicho lamentar. Esperemos que, aunque sólo pueda ser esporádicamente, sigamos recibiendo nuevos artículos suyos.
Antonio Martínez

7 de noviembre de 2013
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

ANTONIO MARTÍNEZ

Si no lo remedia una enmienda de última hora en el Senado —y no parece que tal cosa vaya a suceder—, a partir de la LOMCE la asignatura de Historia de la Filosofía, tradicionalmente obligatoria en el Bachillerato, se convertirá en una optativa más entre otras muchas, lo que conducirá a su conversión en algo exótico y testimonial, como lo es hoy ya, por ejemplo, el Griego; y, a medio plazo, a su práctica desaparición.
Los profesores de Filosofía, mis colegas y compañeros, salen en tromba contra el ministro Wert echando mano de los argumentos por todos conocidos: que si neoliberalismo rampante, que si las humanidades estorban como fuente de pensamiento crítico contra el Sistema, etc., etc. Sin embargo, lo que me temo que nunca dirán es que la asignatura de Historia de la Filosofía, tal y como se imparte desde hace largos años en España, es de lo más irracional y antifilosófico que imaginarse pueda. Y que este estado de cosas ha contado con la aquiescencia, o al menos con la pasividad tácitamente aprobatoria, de todos esos sedicentes paladines del “pensamiento crítico”.
Hablo desde mi experiencia como profesor de Filosofía en Murcia, pero la situación afecta a todos los territorios del país, con leves matices aquí y allá. En la práctica, la “Historia de la Filosofía” que se imparte a nuestros aspirantes a bachilleres se reduce a un estudio pseudo-universitario de una serie de autores de los que luego puede caer un texto en Selectividad. No se trata de un verdadero comentario de texto —algo de hacer lo cual nuestros estudiantes son totalmente incapaces—, sino de una semi-imitación de comentario bajo la cual se encubre, en realidad, la contestación a una serie de preguntas de un temario mal planteado, amputado de mala manera y escandalosamente insuficiente. El alumno de 2.º de Bachillerato es adiestrado more pavloviano, a lo Skinner, para que, cual bien aleccionada cabra de circo, pase con éxito el aro de la temida Selectividad. De un verdadero conocimiento de la Historia de la Filosofía, de un curso que merezca tal nombre, de un aprendizaje efectivo de la terminología filosófica clásica relacionada con esta materia, de una inserción de todo ello en el tronco común de las Humanidades y en el tráfago de los problemas y fenómenos contemporáneos, puedo asegurarle al lector que no hay nada de nada en absoluto.
Y, sin embargo, siempre me ha parecido que mis compañeros pensaban que daba igual: el caso era seguir disponiendo del calorcito de esa asignatura en 2.º de Bachillerato, seguir poder explicando a Descartes, a Hume o a Kant como han hecho toda la vida. ¿Que la asignatura es irracional, que —seamos sinceros—, tal como está ahora mismo, no aporta nada de gran valor a la cultura general de los alumnos, que éstos quemarán los apuntes de Historia de la Filosofía tras el examen con el mismo gozo indecible con que lo harán con todos los demás, antes del primer macro-botellón del verano? Nada, tonterías, molestas consideraciones que no merece la pena pararse a analizar.
Hace un par de años, en una reunión de profesores de Filosofía celebrada en Murcia, tomé extemporáneamente la palabra —no había otro modo de hacerlo— y, en términos más diplomáticos, expuse tesis similares a las que aquí estoy expresando. Por supuesto, nadie me hizo el más mínimo caso. Mi intención no era incomodar a nadie ni “crear mal ambiente”, sino defender una asignatura a la que me temía que alguna vez, como al cerdo del refrán, le podía llegar su San Martín.
Y San Martín ha llegado —vaya que si ha llegado— de la mano del antipático y provocador ministro Wert, que no cuenta con simpatía alguna de mi parte. Ahora bien: tampoco la siento hacia esos mis compañeros de profesión a los que ahora se les llena la boca con indignados lamentos, pero que no han querido ver que lo que estamos impartiendo no es un curso de Historia de la Filosofía completo y vivo, sino una horrible deformación de tal cosa, un engendro de ínfulas pseudo-universitarias y de eficacia formativa nula.
Podemos despotricar contra Wert, podemos acordarnos de los artículos en prensa de Rodríguez Adrados y Fernando Savater, incluso podemos decir eso tan ridículo que se ha inventado algún colega mío: “¿Quién teme a la Filosofía?”, como si el Sistema quisiera suprimir nuestras asignaturas “por miedo a la rebeldía que generan, al pensamiento independiente y crítico que fomentan”. ¿De verdad hay alguien que se crea esto? Nos quieren suprimir porque nos perciben como inútiles, como un lastre anacrónico del que se puede prescindir. Y, tal y como nosotros mismos hemos contribuido a que estén las cosas, debemos confesar que no les falta algo de razón.
Historia de la Filosofía, sí; pero no este ridículo curso de Historia de la Filosofía que hoy tenemos, parido en su día por algún catedrático universitario pagado de su huera ciencia. Cuando una asignatura se fosiliza, cuando incurre en el manierismo de los iniciados, cuando se encapsula solipsistamente y se aburguesa, sólo es cuestión de tiempo que llegue un día el verdugo encorbatado que, Boletín Oficial del Estado en mano, la expulse a un rincón marginal en el dédalo de los planes de estudio, en beneficio de materias de apariencia más juvenil, dinámica y práctica.
Wert, el despiadado ejecutor de una sentencia dictada por la fría eficiencia del análisis coste-beneficio.  Los autoproclamados “defensores de la Filosofía”, los cómplices inconfesables de una muerte anunciada.

¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
sábado, 20 de junio de 2015

Yo fui profe de IES

Leo el artículo con retraso, pero estoy básicamente de acuerdo. Yo soy doctor en Filosofía y CC de la Educación (UCM 2000), con dos especialidades en IES por oposición pública y acceso libre (1995): Filosofía y Psicopedagogía. España no tiene arreglado el tema de la Educación porque no tiene clara su identidad. Y así, ´´no hay viento favorable para quien no sabe a dónde va´´ (Séneca). Es un tema largo, pero yo intenté poner mi grano de arena en 22 años de docencia, con más de 4.000 alumnos. Estoy jubilado, pero no ´´caducado´´. Se ha puesto de moda tirar a la basura ´´la experiencia´´, a la vez que emigran nuestros cerebros jóvenes. Pero algún día deberemos reaccionar. Tengo escritos en www.pedromendoza.com, web en construcción. Haré 67 años en 2015.

# Publicado por: Pedro Mendoza (Madrid)
sábado, 09 de noviembre de 2013

¿La momia de la filosofía?

Yo creo que el profesor tiene razón. La filosofía que se enseña en los institutos y universidades se ha fosilizado y tiene a desaparecer. Lo mismo el derecho romano: o cambia el enfoque o en pocos años será solo materia para especialistas y eruditos.
´´La momia de la filosofía´´, un breve artículo de Ortega y Gasset, muestra que el problema no es nuevo. Os envío el enlace a un blog que lo transcribe: http://desdelacavernadeplaton.blogspot.com.es/2008/06/la-momia-de-la-filosofa.html

# Publicado por: Susana (León)
jueves, 07 de noviembre de 2013

¿Canto del Cisne?

Constituye una calamidad humanística enviar al rincón de los recuerdos una materia formativa de seres humanos. En este sentido, me aúno al Prof. Antonio Martínez. Lamentablemente, este es el resultado del materialismo y el consumismo que impera en el mundo.Situación semejante se presenta en las Facultades de Derecho con un curso tan imprescindible como el Derecho Romano. Concuerdo, igualmente que no es tiempo de rasgarse las vestiduras. Es tiempo que los seres humanos, que queremos seguir siéndolo, nos unamos para no parodiar el canto del cisne.

# Publicado por: Luis Antúnez (San Isidro)
jueves, 07 de noviembre de 2013

QUÉ MÁS DA

Siempre he defendido que ´´cultura´´ y ´´gran número´´ son conceptos filosóficamente hablando contradictorios. Las obras, por ejemplo, del profeta de Sils María o de Heráclito ´´el oscuro´´ en manos de toda esa masa de analfabetos funcionales y garañones en que se ha convertido la escuela y la universidad española, perderían todo su valor. Evidentemente, Nietzsche es más conocido hoy que hace cien años, incluso es posible que sea también más leído. Pero sin duda no es por eso más comprendido.

El itinenario del hombre a través de la cultura y el conocimiento no es un viaje colectivo sino individual. Aquel en cuyo pecho se aloje el deseo de ´´conocer´´ se acercará con respeto pero valientemente a la obra de estos autores. Y ésta, en apariencia difícil e ininteleligible, le recibirá con los brazos abiertos arrojando una luz clara y poderosa.



# Publicado por: Gonzalo (Madrid)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Antonio Martínez
¿Tienen futuro los periódicos de papel?
El cine de mi niñez
¿Es posible un "Islam de Francia"?
España en el laberinto
Cataluña en el diván
El ajedrez en la escuela
Los desmanes del "pedagogismo"
El demonio de Piketty
El misterio de la entropía académica
¿Igualitarios nuestros tiempos? ¡Por favor!…
¿Tiene Albert Rivera una "eminencia gris"?
¿Por qué están tan mal nuestros alumnos?
¿Qué le queda a España?
Piropos en Nueva York
REQUIEM POR "INFORME SEMANAL"
¿Tienen futuro nuestras librerías?
Nuestro tiempo, los actos ejemplares y la muerte de Dominique Venner
¿Debe el mundo "hacerse más pequeño"?
Vivir en los árboles
Por qué la comunicación no basta
Un Bachillerato clásico del siglo XXI
¿A favor o en contra de Las Vegas?
¿Un nuevo horario en el instituto?
¿Neutrinos más rápidos que la luz?
¿Por qué la simpatía entre Franco y Dalí?
¿Qué está pasando realmente en Europa?
¿Necesita Europa un nuevo doctor Mabuse?
¿Deben las baloncestistas usar un atuendo "sexy"?
Lo que nuestros alumnos saben de Rusia
Viena fin de siglo, ¿paraíso perdido?
El mundo celta dentro de la Europa de las regiones
Europa, capital París
¡La hortografia no es kosa del puevlo!
¿Hay que volver a Stonehenge?
La Coca-Cola, ¿bebida sagrada de nuestro tiempo?
¿Sería mejor un mundo sin ovnis?
Zapatero, el orgullo infinito
¿Hay que volver a las viejas enciclopedias?
Empieza otro curso en el instituto
¿Hay demasiada gente sobre la Tierra?
¿Qué significa el mito de la Tierra Hueca?
René Guénon, ¿profeta de nuestro tiempo?
El toro, Cataluña y el alma de España
España en la hora de la verdad
¿Qué debemos hacer con el velo islámico?
¿Por qué nos fascina la interconexión global?
¿Qué había en los ojos de la muchacha afgana?
¿Por qué todo parece estar yendo a peor?
La carrera que yo habría querido hacer
¿Haría usted un testamento espiritual?
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 SERTORIO
De marimantecas y lloronas
2 La Cataluña española se afirma y resiste
3 El charnego Puigdemont: abuela andaluza y abuelo franquista
4 ¡Suena el Himno Nacional —con su letra— en las calles de Barcelona!
5 FERNANDO SÁNCHEZ DRAGÓ
Juan y Medio



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |