''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 
Este website utiliza cookies propias y de terceros. Alguna de estas cookies sirven para realizar analíticas de visitas, otras para gestionar la publicidad y otras son necesarias para el correcto funcionamiento del sitio. Si continúa navegando o pulsa en aceptar, consideramos que acepta su uso. Puede obtener más información, o bien conocer cómo cambiar la configuración, en nuestra Política de cookies?
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    El Manifiesto. Periódico política y socialmente incorrecto

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Sábado, 27 de mayo de 2017 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier R. Portella  
El «calendaria» feminista de 2017: «Enera, febrera, marza...»
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella

JOSÉ VICENTE PASCUAL
La hegemonía cultural de los progres en España

JESÚS LAÍNZ
El mito de la España de las Tres Culturas

JAVIER R. PORTELLA
Reflexiones después de la derrota

SERTORIO
El khmer rosa
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
 Autoedición de libros
 Revistas Baratas
 Quiero publicar un libro
TRIBUNA
La respuesta es "nada" o "casi nada"

Lo que nuestros alumnos saben de Rusia

Antonio Martínez

20 de enero de 2016
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

ANTONIO MARTÍNEZ

Hace algunas semanas, Cynthia y Elia, dos de mis alumnas de 4º de la ESO, me dijeron en clase que estaban muy preocupadas porque se daban cuenta de que no tenían la sensación de estar aprendiendo nada en el instituto. En particular, se refirieron al tema de la cultura general. Me dijeron que una de las cosas que más deseaban era “saber de todo para poder hablar cuando surja una conversación sobre cualquier tema”. Y que con lo que se hace en el instituto este objetivo resulta imposible de alcanzar.

Al escucharlas -y mientras les daba la razón en todo lo que decían-, no pude menos de acordarme de lo que pasó en un concurso de Miss España hace unos años. A la sazón, formaba parte del jurado el embajador de Rusia en nuestro país, y, como había que formular una pregunta a cada candidata antes de la votación final, el buen señor -creo que sin mala intención alguna-, le pidió a una de las chicas que le dijera algo sobre Rusia, su amada patria. La pobre muchacha se vio enseguida en un tremendo aprieto. “Rusia..., Rusia...”, y ahí se quedó. Me parece que balbuceó que “Rusia era un gran país”; no sé si llegó a decir al menos que Moscú era su capital; si lo hizo, desde luego de ese punto no pasó. De acuerdo que las chicas que se presentan a tales concursos no se suelen distinguir precisamente por ser unas lumbreras ni por pasarse las tardes en la biblioteca. Y, sin embargo, algo más sí que habría debido saber decir.
 
Si a mis alumnos del instituto -incluso a los “buenos” que terminan 2º de Bachillerato y entran en la Universidad- se les preguntara también por Rusia, se verían en unas dificultades semejantes a las de aquella chica del concurso. Desde luego, aquí y allá, sobre todo en la asignatura de Historia, algo han tenido que estudiar en clase sobre Rusia. Ahora bien: ese “algo” -respecto a Rusia como acerca de todo lo demás- consiste al final en una masa amorfa de conceptos que “les suenan” -vagamente al menos-, pero que componen un conjunto claro de nociones básicas realmente incorporadas al bagaje de su cultura general. Si en una conversación sale el tema de Rusia y no quiero quedarme callado por no tener nada que decir o para no hacer el ridículo metiendo la pata, deberé tener una idea al menos de términos como “Iglesia ortodoxa, alfabeto cirílico, iconos rusos, Dostoievski, Tolstoi, Bakunin, zar Nicolás II, Rasputín, Revolución de Octubre, Lenin, Trotsky, Stalin, bolcheviques, soviets, Gulag, Solzhenitsin, planes quinquenales, Sputnik, Gagarin, Kruschev, Kremlin, doctor Zhivago, Muro de Berlín, KGB, gerontocracia, troika, Gorbachov, perestroika, glasnost, Estación Mir, Yeltsin, Putin, Chechenia”. Si dispongo de estas nociones -o incluso sólo de seis o siete básicas de ellas-, entonces, en una conversación que salga sobre Rusia en cualquier situación de la vida, tendré algo que decir y no me moriré de vergüenza si me preguntan. Desde luego, se puede saber mucho más sobre Rusia y son posibles múltiples niveles de conocimiento acerca de su historia y su cultura, desde el más básico hasta el más sofisticado; pero, si al menos se dispone de unas nociones generales correctas, se podrá salir airoso del paso en una conversación y se tendrá los cimientos para, a partir de ellas y junto con las que se debe tener respecto a otras muchas cuestiones, ir levantando -si se quiere- los sucesivos pisos de un sólido edificio cultural.
 
Ahora bien: realmente, ¿cuál es aquí el problema? Pues, por supuesto, que -al menos en España- el instituto no está concebido para proporcionar a los alumnos una idea clara, unas nociones bien definidas de cultura general ni sobre Rusia ni sobre ningún otro tema. Se estudia, sí, una gran cantidad de cuestiones a través de las distintas asignaturas; pero, misteriosamente, todo ese esfuerzo ofrece después un rendimiento de lo más magro. Los alumnos no saben, sienten que no saben. A los que pasan de todo les da igual. Pero a los que no pasan de todo, a ésos a los que -como a Cynthia y Elia- les gustaría de verdad aprender, este estado de cosas les resulta frustrante.
 
¿Queremos emprender una revolución mucho más real y eficaz que la de los “indignados” que acampan todavía en algunas de nuestras plazas, muchos de los cuales parecen soñar todavía con los mitos más rancios de la izquierda, incluida la Cuba de Fidel? Pues démosles una patada a los actuales libros de texto -sin alma, sin coherencia, sin verdadera cultura, sin sentido común-, a las actuales asignaturas -instrumentos de un analfabetismo funcional-, a los actuales planes de estudio, y propongamos para sustituir toda esta cochambre no las “tecnologías de la sociedad de la información” -como querría la masonería de izquierdas de Zapatero, como querría la masonería de derechas de Rajoy-, sino la revolución de la cultura general: preguntémosnos qué debe saber un alumno de Bachillerato sobre los temas más diversos -teóricos y prácticos: también, por ejemplo, sobre el IRPF o sobre las hipotecas- y facilitémosles el acceso a ese saber, luego tan útil para la vida. Para la vida práctica, desde luego, pero también para la vida teórica del espíritu, para esa vida interior a la que todo ser humano debe aspirar. Pues saber cosas sobre Rusia no sirve sólo para jugar al Trivial o para no ponerse colorado en una conversación Ha de servir, además, para entender el mundo y para entenderse a uno mismo. Porque, sin duda, eso que llamo “Rusia” es algo que -y aquí tendríamos que hablar de Husserl y del “mundo de las esencias”-, de una manera misteriosa, existe también dentro de mí.
 
Cynthia y Elia: seguid protestando, no os conforméis con lo que hay. Pedid una y otra vez que os enseñen cosas realmente útiles e interesantes sobre Rusia. Es vuestro derecho como alumnas. Y para nosotros, los profesores, responder a esa demanda es una inexcusable obligación.

 


¿Te ha gustado el artículo?
¡Dilo en tus redes sociales! ¡Ayuda a promover El Manifiesto!

Comparte esta noticia en Facebook  Comparte esta noticia en Twitter  
  Enviar a Meneamé


COMENTARIOS
miércoles, 20 de enero de 2016

EL PAIS MAS GRANDE DEL MUNDO, desapercibido ¡¡¡.-

.-Empresas televisivas con mas de quinientos canales, tienen lugar para canales ridículos pero nada que sea ruso.
.-En Argentina, llega a través de un canal venezolano, información de origen ruso , Telesur (excepcíon).
.-Bilbiografía, destaco a un especialista argentino en sovietología, Alberto Falcionelli, ´´Historia De La Rusia Contemporánea´´ y ´´ Manual Histórico De Sovietología´´ .
.-Para los que amamos a la Rusia Blanca tanto como odiamos a la comunista, A.F. , nos ha dejado en claro que Rusia es una Patria cuya grandeza es innegable, y es un llamado al que ningún ruso, ni rojo ni blanco, piensa en renunciar.
.-Paradójicamente el cristianismo ortodoxo ha mantenido a Rusia ajena al ecumenismo mundialista de Roma y por lo mismo no oscila con los Papas de izquierda o de derecha que la masonería aprueba en el Estado Vaticano.
.-Hoy Rusia , es ejemplo de resistencia, de unidad e integración étnica.
.-Los hispanos vemos en Rusia la resistencia, esperamos con fervor la pronta inauguración del ´´Museo Wall Street ´´, el edifcio bien lo vale.
¡GRACIAS RUSIA¡.-

# Publicado por: oscar ghiso (buenos aires)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de Antonio Martínez
¿Tienen futuro los periódicos de papel?
El cine de mi niñez
¿Es posible un "Islam de Francia"?
España en el laberinto
Cataluña en el diván
El ajedrez en la escuela
Los desmanes del "pedagogismo"
El demonio de Piketty
El misterio de la entropía académica
¿Igualitarios nuestros tiempos? ¡Por favor!…
¿Tiene Albert Rivera una "eminencia gris"?
¿Por qué están tan mal nuestros alumnos?
¿Qué le queda a España?
Piropos en Nueva York
REQUIEM POR "INFORME SEMANAL"
¿Adiós a la Historia de la Filosofía?
¿Tienen futuro nuestras librerías?
Nuestro tiempo, los actos ejemplares y la muerte de Dominique Venner
¿Debe el mundo "hacerse más pequeño"?
Vivir en los árboles
Por qué la comunicación no basta
Un Bachillerato clásico del siglo XXI
¿A favor o en contra de Las Vegas?
¿Un nuevo horario en el instituto?
¿Neutrinos más rápidos que la luz?
¿Por qué la simpatía entre Franco y Dalí?
¿Qué está pasando realmente en Europa?
¿Necesita Europa un nuevo doctor Mabuse?
¿Deben las baloncestistas usar un atuendo "sexy"?
Viena fin de siglo, ¿paraíso perdido?
El mundo celta dentro de la Europa de las regiones
Europa, capital París
¡La hortografia no es kosa del puevlo!
¿Hay que volver a Stonehenge?
La Coca-Cola, ¿bebida sagrada de nuestro tiempo?
¿Sería mejor un mundo sin ovnis?
Zapatero, el orgullo infinito
¿Hay que volver a las viejas enciclopedias?
Empieza otro curso en el instituto
¿Hay demasiada gente sobre la Tierra?
¿Qué significa el mito de la Tierra Hueca?
René Guénon, ¿profeta de nuestro tiempo?
El toro, Cataluña y el alma de España
España en la hora de la verdad
¿Qué debemos hacer con el velo islámico?
¿Por qué nos fascina la interconexión global?
¿Qué había en los ojos de la muchacha afgana?
¿Por qué todo parece estar yendo a peor?
La carrera que yo habría querido hacer
¿Haría usted un testamento espiritual?
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
1 El chollo de ser inmigrante en España
2 SERTORIO
El khmer rosa
3 JESÚS LAÍNZ
El mito de la España de las Tres Culturas
4 JAVIER R. PORTELLA
Reflexiones después de la derrota
5 JOSÉ VICENTE PASCUAL
La hegemonía cultural de los progres en España



Revistas Baratas


http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |