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TRIBUNA
¿Qué debemos hacer con el velo islámico?

Antonio Martínez

7 de mayo de 2010
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ANTONIO MARTÍNEZ

A raíz del caso de Najwa, la chica musulmana que cursaba 4º de la ESO  en un instituto de Pozuelo de Alarcón, estas últimas semanas se ha vuelto a hablar mucho del tema del hijab o pañuelo islámico en las escuelas de nuestro país. Al respecto, existen básicamente dos posturas: por un lado, la que sostiene que ese pañuelo es un signo de sumisión incompatible con la dignidad de la mujer y con los valores del mundo occidental; y, por otro, la que, en nombre de la libertad religiosa y de la tolerancia, opina que una alumna musulmana tiene todo el derecho del mundo a ir al instituto con el pañuelo cubriéndole la cabeza.

En mi opinión, ambas posturas tienen parte de razón; pero no me identifico plenamente con ninguna de ellas. Para empezar, fijémonos en lo siguiente: si decimos que el hijab es incompatible con la libertad y con la igualdad entre hombre y mujer, ¿por qué prohibírselo a las chicas musulmanas sólo mientras están dentro del instituto? Si de verdad lo consideramos tan ofensivo para la dignidad de la mujer,  lo lógico sería intentar que todas las musulmanas, adolescentes y adultas, no lo llevasen en público mientras estén en nuestro país (ya que en su casa o en la mezquita no podemos impedir que hagan lo que quieran, o aquello en lo que sus maridos insistan). Ahora bien: como exigir eso parece que sería demasiado, levantaría airadas protestas y desembocaría en un conflicto abierto con las comunidades islámicas en el que ningún gobierno desea entrar, nos conformamos con tratar de establecer ciertas limitaciones en el espacio simbólico de la escuela.

En realidad, el hecho de insistir principalmente en el tema de las chicas musulmanas dentro de los institutos revela que la verdadera razón del rechazo al pañuelo es muy distinta de la que se suele alegar. Porque el hijab en una adolescente significa exhibir públicamente la aceptación de una tradición religiosa, y la cultura occidental contemporánea se basa en una idea de la libertad que reduce la religión a una cuestión estrictamente privada y, en la práctica, tiende a hacerla invisible. Por eso se piensa que, si se hace desaparecer el velo islámico al menos de las aulas, de algún modo la visión laica del mundo queda salvaguardada. Y, además, se espera en secreto que, si conseguimos que las adolescentes musulmanas no lleven el pañuelo en el instituto, poco a poco irán acostumbrándose  a no llevarlo tampoco fuera de allí, y sus mismos padres, así como el imán de la correspondiente mezquita, tendrán cada vez más difícil intentar imponer esta norma, en los casos en que tal coerción realmente existe. 

Al final, toda cultura consiste en un gran sistema de signos coherentes, en un “paradigma”, que no puede tolerar en su seno –o lo hace de manera muy limitada- la entrada de signos disonantes, procedentes de otro ámbito religioso o cultural: porque tales nuevos signos se consideran inasumibles, rompen la lógica interna de la cultura en cuestión y crean un estado de malestar y estrés psicológico en los individuos que viven dentro de esa sociedad. Aquí reside el verdadero problema que subyace a la polémica del velo islámico en las escuelas: no en el supuesto peligro de una real y efectiva islamización futura de las sociedades europeas, sino en la necesidad que toda cultura experimenta de mantener un grado suficiente de coherencia dentro del sistema de signos que ella, en último análisis, es.

Se entenderá mejor lo que decimos si ponemos algunos ejemplos.  Como se sabe, en los últimos años diversos gobiernos autonómicos de izquierdas han amenazado –o más que amenazado- con retirar las subvenciones a los colegios concertados que imparten educación diferenciada (es decir, con aulas compuestas exclusivamente por chicas o por chicos). Se aduce en defensa de esta actitud hostil que la enseñanza mixta constituye una conquista irrenunciable, y que la segregación educativa por sexos pretende reintroducir de algún modo una visión tradicionalista y retrógrada del rol de la mujer. Sin embargo, lo que sucede en realidad es que el ala progresista de nuestra sociedad intenta mantener en su sistema de signos la coherencia interna de la que antes hablábamos.

Algo parecido sucede con otros muchos fenómenos y conductas sociales. Así, y siguiendo con los ejemplos, en las sociedades occidentales existe hoy una prohibición –o, al menos, una desaprobación- informal y tácita respecto a que una madre amamante a su hijo en un lugar público, y no digamos ya si el niño tiene más de un año; una prohibición contra la que luchan los movimientos a favor de la lactancia materna, por cierto cada vez más pujantes. Una vez más, se trata de defender la coherencia de los signos: el sacar la teta en público puede estar bien para las gitanas, pero –por estética y por coherencia ideológica- no para una moderna mujer occidental: no vayamos a permitir que esa mujer se meta demasiado en el papel de madre, olvide que en lo que tiene que pensar ante todo es en realizarse profesionalmente y, dando el pecho en la calle, contribuya a que se recupere la vigencia social de una visión del mundo que creíamos definitivamente superada.

Pues bien: es en esta órbita de ideas donde debemos situar la polémica sobre el velo islámico; al menos si realmente deseamos entender el problema. Existen límites –no siempre claros- en cuanto a lo que, por pura coherencia interna, una cultura puede aceptar de otras. Así, seguramente ninguna sociedad europea actual puede asimilar que haya mujeres musulmanas que lleven el burka por la calle, ni tampoco el niqab, que deja ver sólo los ojos: esto ya pasa de castaño oscuro, aquí la disonancia de los signos alcanza un grado inasumible. Lo mismo sucede con los matrimonios concertados de adolescentes de apenas catorce años (algún caso así ha habido ya en el Reino Unido). Sin embargo, en cuanto a otros signos, la cuestión se vuelve más dudosa: ¿una abogada con pañuelo islámico defendiedo a un cliente en la Audiencia Nacional? Hace unos meses, el juez Gómez Bermúdez no lo permitió. ¿Una profesora con hijab impartiendo clase en un colegio público o en un instituto español? Cuando esta situación se dé, generará, sin duda, una encendida polémica. Porque no siempre es fácil decidir hasta dónde se puede llegar, y también hasta dónde, en cambio, ya no.

Se trata de un tema inevitablemente polémico, de compleja solución y que seguirá levantando ampollas en el futuro. Por mi parte, y ya que creo que sobre todo en las cuestiones difíciles y delicadas es necesario mojarse, opino lo siguiente: que, en nombre de la libertad tal como yo personalmente la entiendo, defiendo el derecho de las alumnas musulmanas a llevar el hijab en las aulas; pero, con la misma energía, defiendo también el derecho que debe corresponder a cualquier centro educativo para decidir que en él no se puede lucir el pañuelo islámico, o que en sus aulas sí haya –¡o no haya!- crucifijos, o que se celebre una misa en su salón de actos el día de Santo Tomás. Porque así debería ser la sociedad en la que me gustaría vivir dentro de veinte años: una sociedad construida sobre un concepto de libertad más amplio y auténtico que el muy engañoso que, desde las filas del progresismo de izquierdas, hoy se nos ha conseguido imponer. Una libertad en la que cupieran tanto los anarquistas de derechas como los anarquistas de izquierdas, así como también los partidarios del tradicionalismo más ortodoxo. Una sociedad en la que pudieran coexistir fraternalmente universidades neotomistas junto con universidades “nietzscheanas”. Una sociedad libre, feliz y desencorsetada en la que tuvieran cabida los más diversos caminos antropológicos y las más distintas aventuras del espíritu.

Es verdad que también yo, al mirar a mis alumnas musulmanas sentadas en clase con el hijab, me he dicho a veces para mis adentros que seguramente preferiría verlas sin velo.  Sin embargo, no es éste nuestro mayor problema.  Lo que de verdad necesitamos es crear una nueva cultura, más auténtica y más libre, en la que, haya adolescentes con velo en la cabeza –musulmanas o no-, no las haya o, en fin, haya ambas cosas, se comprenda que, al menos desde la perspectiva cristiana –que es la mía-, la fe religiosa nunca puede ser enemiga, sino todo lo contrario, de la auténtica libertad. 

 


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COMENTARIOS
miércoles, 19 de mayo de 2010

¿Somos libres para proclamar nuestra identidad?

A algunos, tal vez, les moleste el velo pero creo recordar, cuando me explicaban algo de derecho que se entiende por delito aquello que está tipificado en el código penal y lo que no está tipificado ahí, por ejemplo el ir vestido de mosquetero podrá parecer ridículo pero no podemos impedirlo sin vulnerar las libertades fundamentales y sin caer en un régimen arbitrario. El velo podrá tener las implicaciones que nos de la gana pero recuerda a la actitud del cobarde al que le da vergenza que alguien le recuerde su cobardía. La indumentaria identitaria se va perdiendo poco a poco con la moda internacional y lo que les molesta a los españoles no es que los musulmanes tengan la suya sino que alguien les recuerde que no han sabido conservar la propia.

# Publicado por: Eiztarigorri (Valencia)
lunes, 17 de mayo de 2010

La mujer musulmana.

Non confondere la libertà con la Licenza occidentale´´.´´ La donna è libero di scegliere Il Lavoro Che desiderata, scegliere Il partner emozione della SUA vita, Libertà di opinione, Libertà di negligenza o di Studi progredire della SUA Carriera, di Libero disporre del proprio ´´Corpo e mente della AI CRITERI Secondo Loro personalità. Liberi di destino.Esto proprio´´debauchery´´is pappagallo non decidere e Il rispetto dei Diritti Gestiti Umani. br islamici Nei PAESI, Le donne vengono private delle Regole elementari di civiltà Più, e sistematicamente Umiliati indivifualismo.La Menone NELLA Loro Libertà di Parola, di saluto, Culturale Progresso. Nessuna possibilita di scegliere Il Proprio quello dei Loro destinazione e Figli. Umiliato marito ´´, il Che si puo ripudiare (piuttosto viseversa) devono convivere con Altre Donne per la Scelta. Marito ´´Indesideradas Gravvidanzas Eletti. Essi variano sicuramente tempo condensato nia diversificazione PAESI islamici, ma la donna è uno semper Livelli inferiorità. br Che Dio non Voglia cultura islamica, la Diffusione dei Nostri PAESI con la cultura islamiche. Lse pensiero di Che dovrebbe mettere un freno se Dogana Alla SIA islamici in America e in Europa.

# Publicado por: Elizabet (Berlin)
jueves, 13 de mayo de 2010

Cuando Europa se a musulmana...

Cuando Europa sea musulmana...¿Van a contemplar a la minoría católica? ¿Obligarán a las cristianas, ateas o simplemente libres a llevar la cabeza cubierta?

# Publicado por: Juan Carlos Alexander (La Laguna, Tenerife)
martes, 11 de mayo de 2010

Xenofobia

Me fastidia escuchar ´´pero hay que ver si lo llevan porque quieren o porque se les obliga´´. Parece que somos incapaces de entender que una mujer prefiera llevar el pelo recogido en un pañuelo a presumir por la calle de unas mechas, unos rizos o un tinte a la moda... br Yo sí que me pregunto a diario si las adolescentes de hoy en día llevan minifalda y tacones de vértigo en pleno invierno para ir a la discoteca o al botellón por gusto o simplemente porque es la moda que hemos impuesto, y si una chica joven tiene poca personalidad se siente menos mujer si no lleva escote porque sensualidad se igual a enseñar... br Que asco la xenofobia que se respira...

# Publicado por: Isabel
lunes, 10 de mayo de 2010

la sociedad

Distinguiría algunas cuestiones: en primer lugar si en el caso de esta chica es ELLA o no la que decidió llevar hijab. Porque muy bien pudo haber sido obligada (por algún miembro de su familia) y en ese caso, más que expresión de una fe se trata de una burda utilización propagandística. Luego está el tema de la aceptación de símbolos ajenos a nuestra cultura. A este respecto hay que decir que la nuestra, la Civilización Occidental, ha perdido ya toda legitimidad para prohibir simbolos, al menos desde que en los años 60 se empezó a incorporar simbologías hindues por parte de cantantes (los Beatles, sin ir más lejos). Prohibir el hijab porque no es occidental es lo mismo que prohibir los piercings porque son símbolos de culturas ´´atrasadas´´.Queda un último punto: la distancia entre la libertad individual y la sociedad ´´libre´´. Nunca el colectivo estará a la altura de la libertad que como existentes nos está dada. Pero tampoco cuesta tanto aplicarse el dicho de ´´allá donde fueres haz lo que vieres´´, y la chica se podría quitar el velo mientras está en el colegio y ponérselo cuando salga a la calle.

# Publicado por: miguel (madrid)
lunes, 10 de mayo de 2010

No mas supercherías

Hagamos una lucha a muerte contra toda clase de superstición y fundamentalismo religioso. Obliguemos a estas mujeres a ser libres, aunque suene contdictorio. No son libres dado que dejan que las traten como cosa, como un objeto...igualmente las que andan mostrando todo por ahi y usandosu ´´potencial sexual´´ (ambas son dos caras de la misma moneda).

# Publicado por: Gawrilik Austerlitz (Andalucía (residente en México))
lunes, 10 de mayo de 2010

¡Qué significa el velo islámico?.

En principio un inmigrante debería reconocer que su pais fue incapaz de contenerlo y que una economìa ineficiciente deja abierta la posibilidad de que también esté equivocados los preceptos culturales en que se formò. Lo mínimo que debe ofrecer el inmigrante es aceptar los usos y costumbres de su nuevo hogar y si así no lo quieren debieran ser deportados. br En lo que difiero es en la crítica a las costumbres de las madres que amamantan a sus hijos en pùblico. Es una posición retrógrada que no admite la renovación de las costumbres y, además, está teñida de prejuicios raciales dado el ejemplo que pone sobre las madres gitanas. Así pensaba sobre los gitanos aquel premier del bigotito cuadrado y del flequillo volvcad sobre la frente. br br PHz.

# Publicado por: Francisco M. Herranz (Argentina, buenos aires, Beccar, Ptdo de San Isidro.)
sábado, 08 de mayo de 2010

Libertinaje u orden social.

La libertad. ¿Qué es? para los más: que cada quien puede hacer lo que a cada uno le salga del forro. Eso ni funciona así porque para aprovechar los beneficios sociales se cumplirán las normas o te mandarán a freír puñetas. Si te reúnes en una cueva con cromañones, quizá seas más libre, pero cumplirás sus códigos o al descampado de nuevo. Se debe educar al niño de forma tal, que su naturaleza, en principio, díscola se ajusten al orden social. No debe permitirse diferencias entre niño y niño, ni entre niña y niña. De mayores, ellos se diferenciarán. No se puede vestir los niños: de soldado, de general; de payaso, de dueño del circo; de bombero, jefe de bombero; un católico: de cura, obispo. Es decir, vestirlo según el grado o poder económico del padre, eso es diferenciarlos. Todas las naciones tienen sus códigos que deben obligatoriamente cumplir sus naturales; los extranjeros no tiene que cumplirlos si se regresan a su país. Allí si cumplirán sus propios códigos.

# Publicado por: C. Munarriz (Pamplona)
viernes, 07 de mayo de 2010

¿QUÉ SIGNIFICA EL VELO ISLÁMICO? (II)

Aquí les pongo el enlace al artículo escrito por la hija de una madre que tuvo que llevar Burqa. Aunque toma pié del burqa, acaba echando por tierra todos los velos. Pone claramente de manifiesto el significado de este atuendo desde el punto de vista personal, familiar, histórico y sociológico. ´´Mi madre tenía miedo de Alá. También tenía miedo de sus vecinos que la podrían avergonzar. Incluso tenía miedo de su marido que le podría hacer cualquier cosa si le desobedecía´´.
http://www.outlookindia.com/article.aspx?233670


# Publicado por: fuente (fueltealbilla)
viernes, 07 de mayo de 2010

Contradictorio

El artículo me parece contradictorio. En la primera parte el autor dice algo muy inteligente: cuando todo el mundo está afrontando el tema desde el punto vista de un concepto abstracto y sepuestamente objetivo del Derecho basado exclusivamente en el respeto a la libertad individual, Antonio Martínez dice con toda razón que hay comportamientos que, aunque no violen la libertad de nadie, una civilización no tolera porque hieren su sensibilidad o por decirlo más sencillamente: porque no le gustan...y punto. Salvando las distancias con lo del velo: si alguien sale desnudo a la calle ¿viola la libertad de nadie?, no, a quien no le guste que no mire, y sin embargo lo prohibimos por considerarlo violento, desagradable, de mal gusto, no por contrario a la libertad sino por intolerablemente obsceno o inapropaido.

Y sin embargo, en la segunda parte del artículo, el autor da repentinamente un giro de ciento ochenta grados al afirmar que él desearía que en nuestra civilización todo valiera o cupiera. Es como si, mientras escribiía el artículo, se hubiera dado cuenta de que no estaba siendo políticamente correcto y decidió rectificar.

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
viernes, 07 de mayo de 2010

El velo no es el problema,quien lo lleva lo es.

El velo no es el problema,quien lo lleva es el problema,ni simbolo reli
gioso, ni machista,es el pañuelo una provacación,es una señal de que
Occidente acepta al enemigo en casa y este se mofa con sus mez
quitas,atuendos,barbas algunas sin arreglar y velos,burkas y demás
ropaje identitáreo,esa es la questión,ese es el problema.Ellos el ene
migo musulman no se esconde y quiere que le aceptemos tal y como
es en su tierra,nosotros en cambio para que no se moleste debemos
ocultar todo símbolo cristiano e identitáreo,¿cual sera la solución?si
se desea que ellos venzan,vamos bien así,si no hemos de ponernos
en nuestro lugar,para eso nos debemos reafirmar en nuestros valores
cristianos y los no creyentes su identidad occidental de personas li
bres,solo así podremos enseñarles como deben conportarse en nues
tra casa.Dificil es tratandose de no solo fanáticos,son los que nos dominaran el dia de mañana si no reaccionamos,aún no es tarde.

# Publicado por: josepxicot (barcelona)
viernes, 07 de mayo de 2010

¿QUÉ SIGNIFICA EL VELO ISLÁMICO? (I)

Hay que distinguir los fundamentos teóricos y doctrínales del islamismo (1), la repercusión que tienen en la vida común de las sociedades islámicas (2), mejor dicho en la vida de los mortales corrientes y la existencia de unos teóricos dirigentes (3) muy cualificados que dominan perfectamente los hilos conductores del islamismo mundial, tanto interiormente (3) como como su acción exterior.(4)
No hay duda alguna que el primer punto es totalmente incompatible con los principios de una sociedad laica
Es indudable que el común de los ciudadanos islámicos son la mecánica caja de resonancia de esos principios y a la vez su soporte. Sólo se podrán desprender de este lastre con ayuda externa (léase prohibiciones e impulsiones, infusión de nueva mentalidad)
Sugiero que se ponga en Youtube los nombres de Wafa Sultan, Oriana Fallaci ya fallecida Geert Wilders y tantos otros que ´´se mojan´´ públicamente a riesgo de sus vidas.
Pero hay una joya que aconsejo leer. Se trata de una carta de una hija sobre el burqa de su madre que se publicó en outlookindia.com y cuyo enlace estoy buscando para facilitarlo a los interesados


# Publicado por: fuente (fuentealbilla)
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