''¿Le interesa este artículo?
¡A sus amigos también!
Mándeselo. (Click aquí.)''

Cerrar
 Háganos su página de inicio

 Añadir a favoritos
  

    

Hemeroteca 

Quiénes somos 

Contactar 
Martes, 21 de mayo de 2013 
  SECCIONES     REVISTA EN PAPEL El Manifiesto: Todos los números   Director: Javier Ruiz Portella  
Intervención extranjera en la guerra civil
Ver más
Lo que somos. Lo que nos mueve

Javier Ruiz Portella
Revistas Baratas


JAVIER RUIZ PORTELLA
"Pero, ay, nuestra especie vaga en la noche"…

DAMIÁN RUIZ
España y el catalanismo político

JOSÉ VICENTE PASCUAL
Tecnoflautas
Firme el manifiesto
 Revistas Baratas
 Vinotecas
 Psicólogos Madrid
 Psicólogos Mundo
Hazte amigo de elmanifiesto.com en Facebook
TRIBUNA
La derrota de Sarkozy… y el callejón sin salida de todos


Hemos construido un mundo donde las soberanías nacionales han quedado reducidas a fosfatina. Lo cual tiene sus inconvenientes cuando se trata de asegurar instrumentos para garantizar el bienestar del pueblo.
José Javier Esparza

11 de mayo de 2012
Comparte esta noticia en FacebookComparte esta noticia en TwitterAñadir a del.icio.usAñadir a YahooRSS Imprimir esta noticia
Enviar a amigos

JOSÉ JAVIER ESPARZA

 Sarkozy ha fracasado porque llegó al poder envuelto en un discurso de afirmación nacional y, una vez en la presidencia, no ha sido capaz de afirmar nada. La crisis global se lo ha llevado como a tantas otras cosas. Y ha quedado demostrado que ni siquiera Francia es capaz de trabajar por libre. ¿Qué está pasando?

Está pasando que hemos construido un mundo –o, si se prefiere, nos hemos dejado absorber por él– donde las soberanías nacionales han quedado reducidas a fosfatina. Lo cual tiene sus inconvenientes cuando se trata de asegurar instrumentos para garantizar el bienestar del pueblo. Por decirlo en dos palabras, el capital se ha comido a lo nacional, primero, y ahora parece que va a comerse a lo social. Hasta ahora hemos vivido envueltos en la propaganda de la globalización, según la cual el mercado iba a salvarnos de las violentas inclemencias del tiempo de las naciones. Hoy vemos que también el mundo globalizado presenta sus inclemencias, y no son moco de pavo. El problema es cómo salir de aquí. Sarkozy no ha podido. Hollande tampoco podrá. En cuanto a nosotros, más vale no pensarlo… de momento. 

En los comentarios al último post, donde se exponía la frustración del proyecto de Sarkozy, algunos lectores ponían ejemplos de políticas económicas que en el pasado pudieron dar la vuelta a una situación de crisis. Se cita el New Deal de Roosevelt, por ejemplo. Con igual o más razón podría ponerse el ejemplo de la política de Hjalmar Schacht en la Alemania de Hitler, que fue incluso más revolucionaria, porque aplicó el keynesianismo antes de que Keynes lo inventara. El problema del New Deal –problema que, por cierto, hoy olvidan casi todos sus cantores– es que produjo un déficit público sideral, es decir, exactamente el tumor que hoy nos aqueja a todos los países occidentales. La recesión norteamericana de 1937 demostró que el New Deal no era una buena receta económica, a pesar de sus logros sociales. La única solución pasaba por… la guerra, como explicó el propio Roosevelt al secretario del Tesoro, Morgenthau. Y hubo guerra.
 
La misma dinámica terminó envolviendo a la Alemania de Hitler, aunque, en este caso, Schacht intentó limitar los gastos militares porque le disparaban la inflación. Hitler no aceptó, evidentemente, y al final la guerra fue la única vía para evitar el colapso de la economía alemana. Esto no quiere decir que la causa de la segunda guerra mundial fuera económica, pero sí que la guerra había dejado de ser un inconveniente económico. Ojo al asunto.
 
Otros países apostaron después por políticas que expandían igualmente su gasto público, pero como motor de la iniciativa privada –lo cual permitía recuperar la inversión– y con objetivos que no requerían una salida bélica. Dos casos de libro son el Japón de los años sesenta y la España de Franco a partir del Plan de Estabilización. En ambos países los resultados fueron excelentes desde el punto de vista económico. Y no muy distinto fue el camino de Francia y Alemania desde los años cincuenta, en los llamados “treinta años gloriosos”. Fueron los tiempos del gran crecimiento europeo.
 
Un crecimiento que, en todos los casos, se apoyaba en una serie de requisitos imprescindibles: dirección política de los objetivos económicos (pero sólo de los objetivos), ancha libertad de empresa, abundante mano de obra disponible y autonomía financiera del Estado. Porque la clave de estas políticas de capitalismo social –llamémoslas así– está en que necesitan una financiación abundante y constante. Hace falta dinero que responda al endeudamiento público. Si no hay tal dinero, entonces la fiesta se acabó.
 
Nuestro problema, hoy, es que los Estados han perdido toda autonomía financiera en beneficio de instituciones transnacionales o del propio mercado, a lo cual se suma que los gobiernos ya no tienen capacidad real para fijar los objetivos generales de la economía nacional. Y si uno no tiene capacidad para decidir qué hacer ni con qué hacerlo, entonces ya me contará usted cómo resolvemos la crisis. Quienes fantasean con grandes proyectos de impulso público, al estilo Hollande, mienten a sabiendas: o se cambia el modelo, o no hay salida duradera. Es lo que no se atreven a decir ni la derecha ni la izquierda.

© intereconomia.com


¿Te ha gustado este artículo? Coméntaselo a tus amigos y conocidos:
en twitter


COMENTARIOS
viernes, 11 de mayo de 2012

La derrota de Sarkozy....

Lo básico, participación directa ya,ganar la calle y los espacios públicos,no para camping, ni picnic.Adecuación formación doctrinaria,ver base para apreciar, apreciar base para resolver y resolver base para actuar.En lo económico, Funes Robert(sus estudios)nos pueden dar una mano y no más.Profundizar y aplicar la economía física(energética) input y output de energía( y mucho cuidado con los ecolocos y cía) por su aversión y difamación de lo nuclear¡¡¡ Estudiando y actuando, actuando y estudiando,son tiempos donde la vida debe ser un instrumento para la recuperación del orden ínsito en las cosas y terminar con la adoración del becerro de oro.Pero también recordemos al Padre Castellani, la perdición del ser humano, en el paraíso,no fueron las formas de Eva, sino
cuando el gran tentador le dice a Adán .....´´comed de este fruto, conoceréis y SEREIS COMO DIOSES¡¡¡ Y por último, donde nos ubicamos, entre aquellos que no saben lo que pasa,a los que les pasan cosas o aquéllos que hacen las cosas pasar¡¡¡¡¡
Vive hoy, tal vez es más tarde de lo que tú crees¡¡¡

# Publicado por: Edmundo Rasterly (La Lucila)
viernes, 11 de mayo de 2012

Para después del diagnóstico preciso

Politizar a la población frente a los hechos expuestos, es tan necesario como el refugio aéreo frente a un bombardeo. Que el que no asuma una actitud política sea desterrado de la polis. Un populismo orgánico no pueden manejarlo los muñecos de la televisión. Cuando no hay solución debe haber organización. Los vacíos políticos son buenos porque nos dan la oportunidad de ocuparlos.

# Publicado por: Juan Pablo Vitali (La Plata)
  AÑADIR UN COMENTARIO  
  Nombre:  
  Localidad:  
  E-mail (*):  
  Clave (*):
Para mandar comentarios, es necesario estar registrado, si no lo está pulse aquí
Si ha olvidado su clave, pulse aquí
 
  Titulo:  
  Comentario:
* La extensión máxima de los comentarios es de 1.500 caracteres. La página está destinada a efectuar comentarios puntuales y no a desarrollar largos artículos que nadie ha solicitado.
 
 
Por favor rellene el siguiente campo con las letras y números que aparecen en la imagen de su izquierda
 
  * El e-mail nunca será visible  
      
  CLÁUSULA DE EXENCIÓN DE RESPONSABILIDAD
Los comentarios del website Elmanifiesto.com tienen caracter divulgativo e informativo y pretenden poner a disposición de cualquier persona la posibilidad de dar su opinión sobre las noticias y los reportajes publicados. No obstante, es preciso puntualizar lo siguiente:
Todos los comentarios publicados pueden ser revisados por el equipo de redacción de Elmanifiesto.com y podrán ser modificados, entre otros, errores gramaticales y ortográficos. Todos los comentarios inapropiados, obscenos o insultantes serán eliminados.
Elmanifiesto.com declina toda responsabilidad respecto a los comentarios publicados.
 
Otros artículos de José Javier Esparza
Soluciones a la crisis: ¿Y si liquidamos España?
Noruega. Acabemos ya con el psicópata
Oslo: ¿Es posible que todo sea como nos han dicho?
Aborto: razones para un no
Contra la "Educación para la Ciudadanía", derecho a la desobediencia
Contra la "Educación para la Ciudadanía", derecho a la desobediencia
El hombre de la maza y la libertad primordial
El hombre de la maza y la libertad primordial
Penúltima carta palestina sobre lo de Gaza y el realismo político
Más sobre lo de Gaza (y usted y yo)
¿Degeneración? ¡Regeneración!
El Gobierno de la muerte
El día que Santiago apareció en un caballo blanco
Toda la verdad sobre la Reconquista, que para nada fue "insidiosa"
Defensa de la nación española
Cosas que han estado pasando en España mientras mirábamos la Eurocopa
Los últimos de Filipinas: los héroes de Baler
Crece el divorcio entre el PP y la derecha social
La verdad sobre el caso Federico
A la Europa de los políticos le falta grandeza
Teoría del fútbol
Arriba España
El largo viaje del PP al centro… de un agujero negro
Inés Suárez, la conquistadora de América
Un par de cosas sobre María San Gil y el PP
¿Pero qué le pasa al Rey en la cabeza?
Fútbol, separatismo y estupidez
Lo que nadie ha contado sobre Leopoldo Calvo Sotelo
España no nació el 2 de mayo
De la indigencia moral al totalitarismo blandorro: un camino a la izquierda
El Gobierno ZP, a favor de los afrancesados
Cuando España acabó con los piratas: el capitán Barceló
El lenguaje del odio en la izquierda española
Que le den morcilla al PP
Por qué a Bono no le gustan los héroes
La nostalgia de la II República, una patología cultural
Lo que hay que defender
El Terror rojo en Cataluña
El sitio de Gerona: Cataluña dio su sangre por España
España, la OTAN y lo poquita cosa que somos
Robinson Crusoe era español: la increíble aventura de Pedro Serrano
La derecha: el problema no es Rajoy (o “Es la cultura, estúpidos”)
Por qué mataron a Andreu Nin
Una misión para redimir a Zapatero: reunificar España
Paisaje electoral después de la batalla
La España del condón y el botellón (charanga y pandereta, 2.0)
El espantajo de la alianza de civilizaciones
¿Qué pasó con el 11-M?
Retroceso general de la seguridad ciudadana
ZP: la peor política de inmigración de todos los tiempos
Darse de baja del boletín
Ir a Portada
Páginas culturales
Lejos de Itaca
El hombre que compraba gigantes
José Vicente Pascual
1 Alabados sean los gays
2 La gran Rusia, ¿esperanza de Europa?
3 DAMIÁN RUIZ
España y el catalanismo político
4 El hombre que compraba gigantes
5 JAVIER RUIZ PORTELLA
"Pero, ay, nuestra especie vaga en la noche"…




http://www.elmanifiesto.com | Aviso Legal | Política de Privacidad | Quiénes somos | Contactar |
Copyright © 2013 El Manifiesto Digital, S.L.