Dos veces mujer

La actriz española-norteamericana Paz de la Huerta (Nueva York, 1984), asegura haber sido violada dos veces, dos, por Harvey Weinstein.

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La actriz española-norteamericana Paz de la Huerta (Nueva York, 1984), asegura haber sido violada dos veces, dos, por Harvey Weinstein, este híbrido entre gólem y sátiro al que hay que reconocer poseedor de un excelente gusto en lo que a mujeres respecta.

Lo que resulta verdaderamente notable de este turbio asunto es que este monstruo concupiscente se haya llevado DOS veces (¡!) al huerto a de la Huerta. Como dice el adagio: “la primera vez que me engañes la culpa es tuya; la segunda vez que me engañes la culpa es mía”.

Estamos de acuerdo en que este ser inmundo arrinconó a la actriz en una esquina y la violó allí mismo; ahora bien, lo que no se entiende demasiado es que de la Huerta siguiera merodeando donde el gólem, y éste, cual Minotauro en celo, volviera a arrinconar a Ariadna y repitiera su reprobable acto.

¿Por qué se vuelve a acercar la bella al centro del laberinto donde habita la bestial criatura? ¿Amor al peligro? ¿Y por qué no denunció la primera violación?

Lo que está claro es que este individuo es un auténtico prodigio de la naturaleza y, en realidad, todas estas mujeres que tanto se quejan y cuyas carreras tanto prosperaron bajo la protección de Jewnstein, deberían haber procreado con el bruto: ellas aportaban belleza y él impulso viril y talento financiero. Como se dice en inglés: a match made in Heaven.

Desde esta noble tribuna, enviamos, empero, todo nuestro apoyo a la señorita de la Huerta, quien es nuestra compatriota, una mujer gentil abusada por ese malvado a quien cabría aplicar aquello que dijera Nuestro Señor Jesucristo: “¡Sois de vuestro padre el Diablo!” (Juan 8:44). Deberíamos levantarnos cual caballeros cristianos en defensa de la virtud de la dama Paz y blandir nuestro acero toledano contra el violador hebreo.

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