Un patio del sevillano barrio de Santa Cruz

Los fines de semana... ¡LITERATURA!

Hoy, Manuel Machado

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¡Ah, Machado! Pero ¿por qué dicen Manuel? ¡Se han equivocado, es Antonio! Pues no, esta vez no  es Antonio Machado, por más grande que sea él. Esta vez es su hermano Manuel, con toda esa chispa, esa gracia, ese frescor de patio perfumado de Sevilla, ese toque de humor también, que, hermanado a un modernísimo y modernista aliento poético, mana de su alta  poesía. ¿Por qué uno —Antonio— tiene el (merecidísimo) reconocimiento que tiene? ¿Por qué cae sobre el otro —Manuel— esa especie de (inmerecidísimo) silencio que lo envuelve?, se pregunta nuestra Elisabet García Rodríguez al final de su lectura. La respuesta no ofrece duda. Uno —adivinen cuál— estuvo durante la Guerra Civil en la España republicana; el otro, en la nacional. Y una de las dos Españas / ha de helarte el corazón..., que decía Antonio.

J. R. P.

 

 

Retrato

 

Ésta es mi cara y ésta es mi alma: leed.
Unos ojos de hastío y una boca de sed...
Lo demás, nada... Vida... Cosas... Lo que se sabe...
Calaveradas, amoríos... Nada grave,
Un poco de locura, un algo de poesía,
una gota del vino de la melancolía...
¿Vicios? Todos. Ninguno... Jugador, no lo he sido;
ni gozo lo ganado, ni siento lo perdido.
Bebo, por no negar mi tierra de Sevilla,
media docena de cañas de manzanilla.
Las mujeres... —sin ser un tenorio, ¡eso no!—,
tengo una que me quiere y otra a quien quiero yo.

Me acuso de no amar sino muy vagamente
una porción de cosas que encantan a la gente...
La agilidad, el tino, la gracia, la destreza,
más que la voluntad, la fuerza, la grandeza...
Mi elegancia es buscada, rebuscada. Prefiero,
a olor helénico y puro, lo "chic" y lo torero.
Un destello de sol y una risa oportuna
amo más que las languideces de la luna
Medio gitano y medio parisién —dice el vulgo—,
Con Montmartre y con la Macarena comulgo...
Y antes que un tal poeta, mi deseo primero
hubiera sido ser un buen banderillero.
Es tarde... Voy de prisa por la vida. Y mi risa
es alegre, aunque no niego que llevo prisa.

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