Se acabó la Crisis


La Unión Europea ha declarado solemnemente el final de la crisis económica. Rajoy celebra sus falsas cuentas de la lechera. Sánchez firma con el pulgar. Y una parte de la peña pierde el miedo.
CARLOS KAISER RAMOS    


“¡Venga Jaleo, Jaleo (el nombre de mi caballo) ¡Que se acabó el cachondeo y ahora empieza el tiroteo!” Pues nos vamos a enterar de lo que vale un peine. “Agarráte, papusa, que se venía el terremoto.”

La Unión Europea ha declarado solemnemente el final de la crisis económica. Rajoy celebra sus falsas cuentas de la lechera. Sánchez firma con el pulgar. Y una parte de la peña pierde el miedo. ¡Un botellón!

Nada importa que el total de horas trabajadas haya vuelto a bajar, que la población activa haya vuelto a disminuir, que más del 30% de nuestros jóvenes (los más preparados) hayan emigrado haciendo “fú” como el gato, que la recaudación por IRPF haya sufrido un bajón histórico, que la recaudación por Impuesto de Sociedades vuelva otra vez encogerse. Da todo igual. Esto va bien y es pan comido. ¡A echar la siesta!

La Deuda (del 150% del PIB según algunos cálculos, sólo del 100% según otros) y el incremento desbocado del gasto público (funcionarial por dedo, autonómico-despilfarrista y parásito-subvencionado) no significan nada. La alegría del consumo lo arregla todo. Y vaya el Turismo a la mierda, y les den brochetas de referéndum al constitucional. ¡Más chopitos!

Pues si esto sigue así de bien, que se vayan preparando. Porque nadie parece darse cuenta de que el personal está hasta la “web”. Lo de los estibadores y lo de los “seguratas” de aeropuerto es un primer entremés. No conozco a nadie que aplauda con las orejas: Guardia Civil, Policías Nacionales, Policías Locales, Militares, Bomberos, Asalariados varios, Maestros, Médicos, Enfermeras, Oficiales de Juzgado y hasta Tráfico, por citar unos ejemplos, están que se salen de salarios miserables y de humillaciones permanentes por parte de una muchedumbre política (más numerosa en España que en Francia, Gran Bretaña y Alemania juntas) que se nos ha comido por los pies. ¡El queso ya lo roen sólo las ratas!

A este paso, si pretenden resistir, van a tener que militarizar hasta las Cortes. ¡En plan Maduro! ¡O a lo Carpanta, como manda la Constitución!