Gibraltar no existe


Gibraltar no existe. Ni el orgullo apolillado de España cuenta nada ya, ni la nostalgia hegemónica de Inglaterra tiene vigencia operativa. El valor estratégico de la Roca hace mucho que desapareció.
CARLOS KAISER RAMOS    


Los Pueblos alcanzan aquello que son capaces de conseguir. Esta perogrullada destierra y rechaza cualquier alusión a la justicia, los derechos o los merecimientos éticos. No existe el Juicio Universal de los Pueblos. Las supremacías y las preponderancias las alcanzan los más desalmados y quienes son capaces de emplear su mayor
fuerza y su falta de escrúpulos con mayor eficacia. En defensa de sus intereses, por supuesto.
En esa clasificación, Inglaterra adelantó a España a comienzos del siglo XVIII, y Estados Unidos y Rusia adelantaron a Inglaterra en 1945. En la actualidad, tanto españoles como ingleses son meros comparsas de otros varios Pueblos mucho más poderosos. La única diferencia entre ambos es que el español ha perdido ya casi todo el respeto a sí mismo, mientras que el inglés sigue soñando con peluca que es una potencia imperial. La disolución española en humo. La senectud amarillenta del delirio por parte inglesa. Diferentes maneras de vivir el fracaso.
Gibraltar, por tanto, no existe. Ni el orgullo apolillado de España cuenta nada ya, ni la nostalgia hegemónica de Inglaterra tiene vigencia operativa. El valor estratégico de la Roca hace mucho que desapareció. Ni siquiera los pintorescos “llanitos” que junto a los macacos la pueblan, representan algo más que anécdota: para los españoles son renegados y para los ingleses cipayos. ¡Algo de poco aprecio! Conserve pues Albión su Imperio de Tetera y Gibraltar. ¡Hasta que tenga que empeñarlo!
Porque una vez amortizados los ingresos del “paraíso fiscal”, del contrabando, del blanqueo de capitales y otros varios disfrutes, el Peñón no produce nada, ni sirve para nada. Cuando culminen la digestión de su divorcio continental, tendrán que jugarse a fisch and ships un Gibrexit de andar por casa. Mientras tanto, queridos abuelitos ingleses, eviten las pataletas por los riesgos de subida de tensión. ¡A su edad eso es peligroso!