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TRIBUNA
Felipe VI, primer rey laico-republicano de la Cristiandad

Palacio Real de Madrid. Parece que hasta sus balcones van a quedar cerrados el 18 de junio para que los nuevos reyes no puedan ser aclamados por el pueblo.

En la única y escuálida ceremonia prevista en las Cortes, ningún juramento (¿quizá sólo una «promesa»?) se prestará ante unos Evangelios que, al igual que el Crucifijo, se mantendrán escondidos en el armario. Se habrá coronado ese día al primer rey laico de la Cristiandad.
Javier Ruiz Portella

12 de junio de 2014
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JAVIER RUIZ PORTELLA

 
¿Tiene algún sentido una monarquía en la que sus ceremonias y tradiciones, sus símbolos y rituales quedan reducidos a casi nada? Tal es la cuestión que se plantea estos días. Lo que está en juego en la abdicación de Juan Carlos I no es sólo la desaparición de éste como Jefe del Estado, quedando, eso sí, bien cubiertas sus espaldas en los planos económico (repletas se hallan sus arcas), sentimental (su relación con la hermosa Corinna zu Sayn-Wittgentstein) y jurídico (quedará aforado a fin de librarse de cualquier posible pleito). Además de lo anterior, es otra cosa, infinitamente superior, lo que está en juego en esta abdicación. Y esta cosa es…, llamémosla así, la transformación «republicana» de la monarquía.
Por «constitucional» que sea, ¿qué encarna, qué es en el fondo una monarquía, sino el gran signo a través del cual la Nación —esa unidad de destino— se afirma a través del tiempo, los cambios y la muerte? Si deja de ser tal cosa, si ya no encarna el signo de la unidad que, a través de los siglos, mantiene juntos a los hombres que nacen, viven y mueren en el seno de un pueblo, ¿para qué diablos queremos a un rey?
Semejante signo, cualquier monarquía lo encarna de dos formas simultáneas. Por un lado, a través de la sangre y las leyes de sucesión que la fundan. Por otro lado, a través del conjunto de símbolos, ceremonias y rituales que, lejos de constituir un ornamento destinado a hacer bonito y a llenar las pringosas páginas de cierta prensa, constituyen el nervio mismo de la institución monárquica.
Cuando Juan Carlos I traspase la Corona a su hijo Felipe VI, las leyes sucesorias se habrán respetado estrictamente. Pero ahí terminará —o casi— todo el engranaje simbólico propio de la monarquía. La banalidad es el signo de los tiempos, y lejos de combatirla, la Corona española apuesta por ella adoptando el perfil más bajo posible. La popularidad de Juan Carlos —lo prueban los sondeos— está en lo más bajo (y con razón, después de los múltiples patinazos de un monarca que sólo ha buscado tantas veces su interés personal). Expresando sus preferencias por el Partido Socialista y adoptando ante los secesionistas catalanes y vascos una actitud más que blanda (permítanos, Señor, tal eufemismo), el pobre hombre lo ha intentado todo para hacerse «simpático» ante una izquierda cuyas tripas rezuman hiel y odio contra su persona y contra la de sus antecesores y sucesores… que aún le puedan suceder. El tiro, sin embargo, le ha salido por la culata. Ahí está la izquierda (con la salvedad de los pijos progres del Partido Socialista) clamando desde hace días en las calles de Estepaís por el fin de la monarquía.
No la obtendrán… formalmente. El 18 de junio[1] Felipe VI será coronado —«proclamado» es el término oficial— rey de España. Pero si los signos y los símbolos de la monarquía no desaparecerán (aún) del todo, sí quedarán reducidos a su mínima expresión. No retumbarán ese día los cañones, no repicarán las campanas, no acudirán a Palacio otros monarcas, no se alborozarán las multitudes en las calles. No se cantará ningún Te Deum, no se celebrará ninguna misa. En la única y escuálida ceremonia prevista en las Cortes, ningún juramento (¿quizá sólo una «promesa»?) se prestará ante unos Evangelios que, al igual que el Crucifijo, se mantendrán escondidos en el armario. Se habrá coronado ese día al primer rey laico de la Cristiandad.
Quienes no nos sentimos cristianos, ¿no deberíamos congratularnos por semejante victoria de la laicidad? En absoluto, pues la afrenta que así se hace a los creyentes, supera, y con mucho, la dimensión religiosa del asunto. Lo que se escarnece con ese rechazo de la grandeza, con esa entronización de la pequeñez, es ante todo unas tradiciones, unos símbolos, unos rituales: esos que encarnan —decíamos— la continuidad de la Nación a lo largo de los tiempos.
Es precisamente esta continuidad, esta identidad, lo que rechaza el hombre individualista (y gregario) de hoy. El hombre que —en España como en todas partes— tiene como exclusivo horizonte el presente, el hombre que ha olvidado que es ante todo heredero, ese hombre —ese zombi— ni siquiera quiere oír hablar de tales cosas. El rey, cuya Corona se convierte en una cáscara vacía, tampoco.
Nota.- Este artículo, escrito originalmente para el público francés de Boulevard Voltaire, contiene algunas indicaciones que, por sabidas, resultan inútiles a la hora de traducirlo. Las he mantenido, sin embargo, a fin de no romper la unidad de estilo. Al mismo tiempo he añadido, para el lector español, algunos guiños que hubiera sido demasiado prolijo explicar a nuestros compatriotas franceses. (Sí, llamémosles así, acostumbrémonos a este lenguaje: el que corresponde a nuestra patria primera, Europa.)


[1] Parece, sin embargo, que lo van a poner el 19, no fuera que alguien se confundiera con el mismo día del mes siguiente… (Las víctimas de la LOGSE que no entiendan la alusión pueden consultar la entrada «18 de Julio» en la Wikipedia.)

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COMENTARIOS
jueves, 16 de octubre de 2014

Depende de quien sea el cacique

Vamos a ver, con la mano en el corazón o en la parte mas agradable de su anatomia, respondanse esta pregunta.
Quien es o fue mas trincón, represor, asesino y expoliador al pueblo?
El felón Borbón o el republicano Chavez?
El desleal Borbón o el republicano Castro?
El jubilado Borbón o la republicana Cristina?
Y asi, hasta el infinito y más allá.
Gracias.

# Publicado por: La Izquierducha Trincona (Valladolid)
miércoles, 25 de junio de 2014

¿Monarquía o república?

La cuestión es si una monarquía puede ser de verdad democrática, y la respuesta es negativa. Una república sí es compatible con la democracia representativa (formal), la única posible. He ahí la cuestión, y no se queden en las ramas, en las dos formas de Estado: monarquía o república.

# Publicado por: pedro (cirauqui)
domingo, 15 de junio de 2014

Que sí, Sr. Balonga, que sí, que lo que usted diga

Que la República es buena por naturaleza y cuado una república es una mierda es que no es una república. Que es lo mismo que puede decir un monárquico de la monarquía o cualquier fanático del objeto de su adoracion fanática.
¿Que la realidad desmiente todos los días tus creencias?, no te preocupes, existe una vieja solución para ese problema: niega la realidad.

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
sábado, 14 de junio de 2014

Sobre el autoritarismo

Sr. Osvaldo su argumentación muere en si misma: o no percibe usted que cuando el autoritarismo (monárquico,populista, etc ) invade y somete a una república ya no hay tal república a la que asignar exitos o fracasos.
Preguntese usted sr. osvaldo, tal como indique en post previo ¿ porque sería la familia Borbón mejor garante de nada en España que su familia de usted o cualquiera otra que conozca?

# Publicado por: Pablo Balonga (Buenos Aires)
viernes, 13 de junio de 2014

Sr. Balonga

O sea, que cuando las repúblicas van bien es gracias al republicanismo y cuando van mal es culpa del anti-republicanismo. En Argentina no sé, pero eso en España se llama la ley del embudo o hacerse trampas en el solitario.
El debate monarquía-república hoy es un debate para retrasados mentales, como es de imbéciles la creencia en las virtudes taumatúrgicas de la república que profesan para más inri los supuestos monopolizadores de la Razón y la Iluestración (con mayúsculas ambas, por supuesto).

# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
viernes, 13 de junio de 2014

Sra Marga Sr Osvaldo

La Argentina fue republica antes que España, desde sus primeros días alimentada por la Ilustración y los pensadores franceses y norteamericanos y se desarrolló muy bien en los períodos en que esta estuvo plenamente vigente.
Los males que la Argentina vive son producto justamente de cortes a la institución republicana sea por alzamientos militares desde 1930 o por el autoritarismo populista. Estos alzamientos y autoritarismo tiene puntos comunes con el que a sangre y fuego se alzara contra la República Española del 36 para sumirla en el colectivismo fascista y sostener los privilegios medievales de la monarquía. Si Cristina Fernandez quiere reinar sobre los argentinos como Chavez y Maduro sobre los venezolanos no es por culpa del republicanismo sino todo lo contrario. Finalmente de nada vale ver la paja en el ojo ajeno si no se ve la viga en el propio. Fuera Felipe Borbón y toda su familia del poder en España. Referendum ya ! Si Felipe se cree mandado a gobernar que se afilie a un partido político o cree uno y gane elecciones, así de simple.

# Publicado por: Pablo Balonga (Buenos Aires)
viernes, 13 de junio de 2014

La coronación de perfil.

Si la república q algunos quieren es como la del 36 q nos llevo a una guerra atroz yo no la quiero, tampoco soy monárquica, pero esta ceremonia q se va ha realizar en la q se rechaza la tradición, desaparece el juramento ante a Biblia y la cruz, símbolo religioso de la MAYORIA de los españoles, practicantes o no, sólo una minoría la rechaza. Este doblegarse a la minoría, q esta tan de moda en nuestro país, nos hace pensar a muchos en lo efímero del reinado de don Felipe es como si la coronacion se quisiera hacer de tapadillo, es decir quisiera pasar desapercibido.Los q ahora lo aclaman, en el momento q la situación les sea favorable, a ellos mismos, lo depondrán.

# Publicado por: Marga (Siero)
jueves, 12 de junio de 2014

Sr. Balonga

Argentina es una demostración palpable de las maravillas de la forma republicana de estado, ¿verdad?


# Publicado por: Osvaldo (Madrid)
jueves, 12 de junio de 2014

la identidad de España no es la monarquía

La identidad de España no la representa un rey ni sus oropeles -que bien caro le cuestan al pueblo español por otra parte-
La identidad de España ni necesita ser representada por que es. La identidad de España es su lengua, sus obras, su gente . Los emigrados también sea embarcados en la esperanza de América sea expulsados por el odio fascista empeñado en eliminar la República y restaurar finalmente esta monarquía.
Triste sería que los españoles pierdan hoy la oportunidad de deshacerse de esa rémora.

# Publicado por: Pablo Balonga (Buenos Aires)
jueves, 12 de junio de 2014

Complejos

Seguimos el guion establecido, desnacionalización, pauperización, radicalización, por lo tanto el rey abdica en un par de líneas, se vota en el parlamento con los consabidos espectáculos chuscos de algunos diputados, (cada uno a lo suyo) y se proclama nuevo rey casi en secreto y deprisa por si acaso. Consecuencia lógica de una nación acomplejada, desmotivada, que ya no cree en nada, ni en nadie (salvo la nueva ´´estrellita´´ P.I.). De aquellos polvos, estos lodos.

# Publicado por: Alicia Ruiz (El Escorial-Madrid)
jueves, 12 de junio de 2014

cuanto peor, mejor

Pues, desgraciadamente, es preferible un rey laico y republicano de primeras que ´´de tapadillo´´, como su padre, que es quien nos ha traido al niño y al horroroso Sistema que nos mata.
Insisto, mejor así. Y, puestos a grandes males, que venga cuanto antes la república, aunque sea tan mala como las dos anteriores... solo así, atacándonos de frente y sin careta, a lo mejor vienen los grandes remedios. Incluso puede que las Jerarquías Eclesiásticas tuvieran que hablar con voz de buenos pastores y no como aliados del apenas encubierto tirano anticatólico, antisocial, traidor y desastroso JuanCarlos


# Publicado por: José María Manrique (madrid)
jueves, 12 de junio de 2014

LO ESPERADO

En una sociedad como la española incapaz de advertir su miseria moral y cultural, no es de extrañar que los RITOS y SÍMBOLOS de la TRADICIÓN se conviertan únicamente en elementos folclóricos y pintorescos expuestos en un museo.

¿Acaso esperábamos otra cosa? Por supuesto que no. La MODERNIDAD, por su propia esencia, desconoce el legado de la TRADICIÓN. Ya sea, por un lado, negando su existencia; ya sea, por otro, arrumbándolo en un rincón polvoriento de un museo.


# Publicado por: Gonzalo Esteban (Madrid)
jueves, 12 de junio de 2014

ITALIA - SAN JUAN BOSCO.....:´´La monarquia´´.-(data historica).-

.Le agradezco a J.R.P. el párrafo : ´´quienes nos nos sentimos cristianos....´´ pues explica EL QUID TRASCENDENTE del asunto.-
.-Me tomo el atrevimiento de copiar el texto de un sueño de Don Bosco (educador de jovenes), en este foro , ´´eclectico´´ , para decir, que ..,ESPAÑA PÒDRIA MERECER QUEDARSE SIN REY,,,,,,ITALIA FINALMENTE SE CONVIRTIO EN REPUBLICA.-
.-Don Bosco, en el sueño n 20 (tiene mas de cien), se relata:
.-´´Se iba a dictar una ley contra la Iglesia Católica quitándole muchísimos conventos y casas, y suprimiendo muchas comunidades religiosas. La ley fue propuesta al Senado el 28 de noviembre de 1854. Don Bosco le escribe al Rey pidiéndole que no la firme ni la apruebe. El Rey Víctor Manuel no le hace caso a las amenazas de este sueño y entonces se suceden los siguientes funerales: 12 de enero de 1855: muere la Reina María Teresa, madre del Rey.

.-20 de enero de 1855: muere la Reina María Adelaida, esposa del Rey.

.-11 de febrero de 1855: muere el Príncipe Fernando de Saboya, hermano del Rey.

.-17 de mayo de 1855: muere el Príncipe Víctor Leopoldo, hijo menor del Rey.

.-El Rey aprobó y firmó la ley contra la Iglesia Católica pero en su familia hubo en solo pocos meses, cuatro grandes funerales.´´.-.
LEASE COMO UNA FIGURA, PUES DESDE LA POSICION DE QUIEN DEFIENDE LA MONARQUIA, ENTENDERIA TAMBIEN QUE PUEDE DESAPARECER .
.- Pues para farandula, ACTORES Y ACTRICES SOBRAN.-



# Publicado por: oscarghiso (buenos aires)
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