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Zanjando la polémica

La "libertad de costumbres", esa conquista de la modernidad

Javier Ruiz Portella

20 de mayo de 2009
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JAVIER RUIZ PORTELLA

“¡Ah, malévolos pecadores, desenfrenados libertinos que, amparados por los medios anticonceptivos, sois incapaces de toda templanza y continencia sexual! Ahí tenéis vuestro castigo: el terrible sida, al que pretendéis combatir, por lo demás, con esos preservativos que no hacen sino expandir el mal al facilitar su principal causa: la promiscuidad sexual”, dice (o piensa) en su fondo el pensamiento conservador.

El verdadero problema, con otras palabras, no es ni el sida, ni el condón; el problema de fondo es la libertad de costumbres, “el amor libre”, como dice mi buen amigo Jesús Laínz (junto con el hecho —se lamenta— de que las damas ya no llegan vírgenes al lecho matrimonial y los caballeros no pueden efectuar salaces chanzas al respecto): he ahí el razonamiento que, desde las declaraciones del Papa hasta las del Arzobispo de Granada, subyace, pero casi nunca se expresa con tal claridad, a todo el pensamiento conservador sobre la cuestión. El que Jesús Laínz haya tenido el coraje de expresarlo con tan contundente franqueza es algo que hay que agradecerle con toda sinceridad.
¿Qué decir ante ello?… Fundamentalmente, darle un disgusto a Jesús (y a todos los demás): basta enfundarse un preservativo para que la temible plaga deje de ejercer los saludables efectos que, en orden a preservar las buenas costumbres, habría podido ejercer. La posibilidad, en efecto, de que, rompiéndose un preservativo, los disolutos promiscuos nos veamos infectados por la plaga es tan remota como que andando por la calle —decía el otro día un avispado lector— le caiga a alguien un rayo sobre la cabeza.
La cuestión fundamental
Quedan, más allá de la polémica inmediata, cuestiones fundamentales. La principal: ¿cómo es posible que, durante siglos, los hombres (y las mujeres) hayan podido condenar, al menos en el discurso oficialmente establecido, ese maravilloso potencial erótico que, arrebatándonos en éxtasis, nos acerca a los dioses y nos aleja —contrariamente a lo que pretende la sandez conservadora— de los animales? ¿Cómo es posible que semejante prodigio, el más gozoso de todos, haya podido ser asimilado al “pecado”? Y como me van a replicar (conozco a mis amigos carcas) que no están para nada en contra de una “sana” sexualidad “rectamente” entendida, preciso: ¿cómo es posible no considerar que el erotismo es tanto más “sano”, tanto más “recto”, cuanto más abundantes e intensas, más apasionadas y diversas son sus relaciones, ya sean heterosexuales, bisexuales u homosexuales?
“Oiga, depravado individuo, ¡está usted olvidando —añadirán— que la sexualidad tiene que ver con algo que se llama procreación y preservación de la especie!” Por supuesto. Y por ello tenían las actitudes conservadores algo firme a lo que agarrarse hasta que la revolución operada por los anticonceptivos ha hecho cambiar en el siglo XX toda la situación, permitiendo procrear cuando se desea procrear, y entregarse al éxtasis erótico cuando a él quiere alguien entregarse.
Un éxtasis —se objetará con razón— harto relativo, cuando la multiplicidad y la facilidad de relaciones sexuales, cuando el “amor libre”, como diría Jesús Laínz, va acompañado en tantos casos de su desapasionada banalización, de su mecánica repetición, de su vulgarizada frivolidad. Es verdad, el diagnóstico es certero. Ahora bien, ¿cómo podría ser de otro modo? ¿Cómo podría la vida sexual de nuestros hombres y mujeres no verse contaminada por aquello mismo que, día a día, está corroyendo su vida en general?
Porque lo que degrada la libertad de costumbres es exactamente la misma banalidad, la misma vulgaridad, la misma frivolidad —exactamente el mismo nihilismo— que impera en todos los demás ámbitos de una época capaz de devastar incluso lo que —en sí mismo— constituye una de sus más altas conquistas, una de sus, ¡ay!, bien escasas grandezas.
Pero si alguien no quiere tener nada que ver con tal conquista y con tal grandeza, que no se preocupe: nadie va a obligarle ni incitarle en lo más mínimo a contrariar sus castas opciones. Ahora bien, que nadie pretenda tampoco que vuelva a imperar en la sociedad la moral tradicional que durante siglos la diezmó. La pretensión, por lo demás, sería tan grotesca como inútil. Como bien dice Jesús Laínz, y ahí tiene toda la razón, nadie, ni en África ni en Europa, va a dejar de ponerse un preservativo (ni siquiera los propios católicos, añado yo) porque así lo promulgue la Santa Madre Iglesia.

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COMENTARIOS
viernes, 05 de junio de 2009

Del relativismo moral y cultural a la destrucción del pensamiento causada por la ignorancia

En nuestra bella Europa, ahora la Europa de los 27, la dictadura de la idiotez, de lo feo, de lo grotesco sustituye a las dictaduras políticas y militares del siglo XX y ésta es mucho más etérea, envolvente, y aniquilante que aquella.
Probablemente Dios no existe y por el mismo argumento probablemente Dios si existe, yo creo que si existe, que nos ha dado libertad y está triste no porque seamos ateos, ni musulamnes, ni porque usemos preservativos sino por condenar a una gran parte de nosotros a la misera, al hambre, a la desolación y a la muerte física y a una peor muerte la del espíritu, el está triste por aquellas cosas por las cuales los enanos que dirigen hoy las iglesias y las naciones no dicen nada, el desempleo galopante, la guerra sin sentido, el hambre, la crueldad extrema del hombre contra el hombre, con el fanatismo sin sentido, como alguien en su sano juicio y corazón limpio puede pensar que (contin
ua...)

# Publicado por: Miguel Oscar Pinto (Entre Caracas y Sevilla)
lunes, 25 de mayo de 2009

sexualidad

creo q la libertad de las costumbres si es una conquista , porque por fin se estan dejando de lado falsas valoraciones sobre el ser humano sobre si es mejor o peor persona , por ser promiscuo o casto , hetero u homosexual , son cosas q no tienen nada q ver con la moral uno puede ser casto y una horrenda persona ( como el general videla ) o promiscuo y buena persona ( como la princesa diana ) eso si es una conquista .

# Publicado por: elio cesar (uruguay )
sábado, 23 de mayo de 2009

QUIEREN TOPARSE CON LA IGLESIA

Los que quieren practicar sexo, como si no existiera otra cosa en la vida y en exclusividad, generalmente son gente que tienen muchas dudas de su masculinidad y se pasan la vida averiguando que son, los que maltratan las mujeres les pasa algo parecido, no saben actuar civilizadamente y los que atacan a la iglesia de forma continuada a demas de ser un falta de respeto, es generalmente grosero y anda mas perdido que el hijo de Linberg. Pobrecitos.El señor Portella hace una muy brillante exposicion y bastante abierta, pero hay gente que pierde el rumbo.

# Publicado por: salvador vivas (ferrol)
sábado, 23 de mayo de 2009

QUIEREN TOPARSE CON LA IGLESIA

Hay individuos con tantos complejos que son el eterno problema de la humanidad, porque no respetan las creencias religiosas y politicas de los demas ¿es que a estos muerganos incivilizados les traiciona el subconsciente de dictadores que llevan en su mente? y digo mente porque no tienen alma. Yo siempre crei y lo comprobé en mis largos años que aquellos que quieren follarse a todo el mundo acaba haciendolo y algunos se llegan a pasar al otro bando ya aburridos de las mujeres y confundidos con el licor, la droga y su mala leche. br Dan lastima porque el pais necesita generaciones de relevo con fuerte contenido de sentido comun y sepan manejar la moderacion, el respeto y la convivencia decente democratica, para estar preparados para las futuras familias que formaran. Pero no se preocupen se casaran y a los pocos meses les pondran los cuernos, porque ellos los promovieron. Saludos jodedores

# Publicado por: salvador vivas (ferrol)
viernes, 22 de mayo de 2009

catolicos anonimos

personas como ud son las que hacen que de verguenza declararse catolico en publico. ¿por que no es coherente con sus ideas y se borra de la iglesia como hacen los gays?

# Publicado por: gandija (playa gandia)
viernes, 22 de mayo de 2009

Para la Iglesia el sexo es FANTASTICO.

¿Quién cree que los matrimonios católicos no disfrutan del sexo? Probablemente más que nadie, conocen sus gustos, sus preferencias y ´´fantasías´´, su fertilidad, están enamorados, se quieren a tope, y además es sexo seguro. A la Iglesia le parece fenómeno que sus feligreses disfruten. Paternidad responsable, uno es libre de decidir los hijos que debe tener en conciencia, pero el placer nadie te lo prohíbe, que para eso están los métodos naturales de planificación natural, el único método compartido por la pareja.

# Publicado por: Isabel (Bilbao)
jueves, 21 de mayo de 2009

hipocresia

el problema de la iglesia catolica no es definitivamente , la sexualidad
sino la hipocresia , ´´has lo que yo digo, pero no lo que yo hago ´´
a buen entendedor pocas palabras

# Publicado por: eliocesar (uruguay)
jueves, 21 de mayo de 2009

El inventor del caliqueño

Ahora resulta que acabamos de descubrir que nos gusta la jodienda mas que a un tonto un lapiz. A esta persona la tenía como alguien cabal pero solo sabe repetir las manidas reticencias contra la religión.

# Publicado por: carlos (Cartagena)
miércoles, 20 de mayo de 2009

Amiga Beatriz

Conozco cuanto menciona y en ningún mometo Su Santidad condena o prohibe.Y sí,la manera de manipular las declaraciones de Su Santidad para luego poder criticarle sin piedad es deudora de las malas artes progres que emplean,por ejemplo,Público o El Periódico.Por fortuna El Manifiesto es algo más que provocación seguidista del anticlericalismo.
Por último,haga con su vida lo que le plazca que yo haré lo propio con la mia.

# Publicado por: Arturo (Madrid)
miércoles, 20 de mayo de 2009

Cada cual con su moral...

Creo que todos dicen aquí cosas interesantes y respetables, aunque me parece que hay una diferencia esencial entre Laínz y Portella: el primero trata de imponer su criterio a toda un sociedad, el segundo no. En este tema (como en el aborto, la eutanasia, el matrimonio de homosexuales, la píldora del día después, etc.) me parece muy bien que haya diversidad de opiniones, pero cada cual que se aplique su moral a sí mismo y deje a los demás pecadores descarriados seguir su camino. Y desde el punto de vista de la salud, que decidan los médicos lo que es más aconsejable. Como dijera el filósofo Adorno: ´´Primer y único principio de la ética sexual: el acusador nunca tiene razón´´ (Minima Moralia)

# Publicado por: Martín López Corredoira (Tenerife)
miércoles, 20 de mayo de 2009

Cada cual con su moral...

Creo que todos dicen aquí cosas interesantes y respetables, aunque me parece que hay una diferencia esencial entre Laínz y Portella: el primero trata de imponer su criterio a toda un sociedad, el segundo no. En este tema (como en el aborto, la eutanasia, el matrimonio de homosexuales, la píldora del día después, etc.) me parece muy bien que haya diversidad de opiniones, pero cada cual que se aplique su moral a sí mismo y deje a los demás pecadores descarriados seguir su camino. Y desde el punto de vista de la salud, que decidan los médicos lo que es más aconsejable. Como dijera el filósofo Adorno: ´´Primer y único principio de la ética sexual: el acusador nunca tiene razón´´ (Minima Moralia)

# Publicado por: Martín López Corredoira (Tenerife)
miércoles, 20 de mayo de 2009

SEXO: disciplina Olímpica

Como estamos de destape, destapemos la cuestión del SEXO. Nuestro querido Portella que no acaba de abandonar su adicción a lo progre, argumenta de forma torticera. Por no a largar emito el juicio: el problema de la relación hombre-mujer no es la cama. Se me ocurren cientos de cosas íntimas que se pueden hacer con una mujer: correr, nadar, esquiar (en la nieve), leer, escuchar música, cenar, reir, soñar.. ¿y fornicar? ¿Cuándo ama verdaderamente? ¿Cuándo uno es querido verdaderamente? ¿En la cama? El sexo no es una disciplina olímpica por mucho que nos lo venda la cohorte progre, es la relación íntima con el ser más querido. Esto no se entiende porque ya no se quiere.

# Publicado por: Luis Miguel (Madrid)
miércoles, 20 de mayo de 2009

¿QUEDA CLARO?

Que la lealtad, la fidelidad son buenas, creo que esta fuera de toda duda. Que la promiscuidad es contraria a la lealtad, y a la fidelidad, Que todo lo que vale cuesta parece evidente, cuesta más ser morijerado que ser promiscuo, osea ser morijerado es más valioso que ser promiscuo, por ello forma una personalidad más solida y fuerte. El afirmar que el condón es barrera eficaz contra el SIDA es una falsedad cientifica, que el uso del condon es un canto al ´´erotismo´´ sin ´´barreras´´ lo afirma el mismo autor del articulo, por eso es multiplicador de la promiscuidad y por del SIDA. Por ello animar a la gente al uso del preservativo como medio seguro y eficaz es UNA GRAN PERVERSIDAD. br Desengañese Vd. el refran reza que ´´La jodienda no tiene enmienda´´ Siento desengañarle pero eso no es progreso es casi tan viejo como la humanidad.

# Publicado por: José Manuel Núñez Royo (Alcañiz)
miércoles, 20 de mayo de 2009

Un poco de consecuencia, ¡por favor!

¿Conoce, Arturo Díaz, la encíclica Humanae Vitae? ¿Conoce las declaraciones del Papa del pasado octubre, independientemente de toda la cuestión africana, CONDENANDO una vez más el uso de los anticonceptivos? ¡Por favor, sea un poco consecuente y no intente falsear la realidad, por desagradable que le resulte! En cuanto al Manifiesto, se ve que tampoco se ha enterado de que hay otro artículo que dice exactamente lo que usted opina. ¿Conoce muchos periódicos con semejante apertura de espíritu y pluralidad de opinión? ¡Ciertamente no El País y Público que usted el atrevimiento de comparar con El Manifiesto!

# Publicado por: Beatriz (Cáceres)
miércoles, 20 de mayo de 2009

Cómo mola cargar contra los curas ¿eh?

Lo he utilizado mientras he querido.¿De dónde sacan ustedes tanto eslogan progre? ¿Tuvieron un mal encuentro? ¿Siguen prisioneros del neopaganismo de los setenta y ochenta? Por favor...
Me siento plenamente identificado con la posición de la Iglesia Católica y orgulloso de su labor allí donde se precisa.Hechos son amores,no buenas razones

# Publicado por: Arturo Díaz (Madrid)
miércoles, 20 de mayo de 2009

Cómo mola cargar contra los curas ¿eh?

Y otra vez...Leyendo sus reflexiones me da la sensación de que lo de ´´políticamente incorrecto´´ va por rachas,pues podrían encontrarse discursos análogos en Público o El Periódico.
La Iglesia,más allá de patinazos semánticos,dice que señalar al preservativo como método capaz de blindar a la población africana frente al sida es falso.Sin una previa reflexión acerca de los usos y costumbres en materia sexual,no podrá atajarse el problema.Por contra,si se desvía el debate sobre el origen del problema sin atender a la educación sexual,exportando desde occidente un modelo de conducta irresponsable,aquí traducido en aumento vertiginoso del aborto,no solo se obvia la matriz del problema sino que se la alimenta.Ese es el tema.
Soy católico practicante y jamás se me ha PROHIBIDO el uso del preservativo por parte de sacerdote alguno.

# Publicado por: Arturo Díaz (Madrid)
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