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Si el crack no es lo peor, ya me dirá usted qué lo será

Lo peor del crack de 2009 no es el crack

JAVIER RUIZ PORTELLA

25 de marzo de 2009
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JAVIER RUIZ PORTELLA

Dejémonos de tonterías. Ya basta de tanta “crisis” por aquí, “crisis” por allí. Llamemos al pan, pan…, y a lo que está pasando: “el crack de 2009”. Tal es su verdadero nombre: el que la historia, tal como van las cosas, acabará dándole… como se lo dio, hace ochenta años, a su hermanito de 1929. Pero no, lo peor del crack no es que nadie se atreva a darle (aún) su verdadero nombre. ¿Qué es, pues, lo peor?

Lo peor es que todo pasa… como si no pasara nada. Todo pasa como si no hubiera estallado a nuestros pies un inmenso cataclismo (aunque algo hay de cierto: todavía no ha estallado nada de lo que, si las cosas siguen así, acabará estallando…). Todo ocurre como si sólo se tratara de errores, malversaciones, disfuncionalidades…: cosas puntuales, “¡ay, mecachis, mecachis!”, que algunas oportunas correcciones solucionarán.

Todo ocurre, a lo sumo, como si estuviéramos ante una especie de gigantesca catástrofe natural —un imprevisible terremoto, una increíble inundación, un nunca imaginado maremoto…. Es decir, como si lo que está ocurriendo no fuera algo que grandes aunque marginados pensadores (un Alain de Benoist, por ejemplo) llevaban años anunciando que podía pasar.
Todo ocurre, más concretamente, como si los cientos de miles de millones de dólares que los Estados están ofreciendo a los banqueros fueran a servir de algo. De algo más —quiero decir— que de recompensa para los inmediatos responsables del crack, así como para evitar que, quebrando éstos, se quede usted sin sus cuatro perras (o lo que haya conseguido ganar).
Todo ocurre como si nadie se atreviera a formular una pregunta, bien sencilla por lo demás: cuando se hayan quedado exhaustas las arcas del Estado, cuando se haya gastado el último dólar del actual (o del próximo) billón de dólares que los Estados Unidos, por ejemplo, se aprestan a otorgar a sus banqueros, ¿quién seguirá tapando el gran hoyo sin fondo? (Y como estas gigantescas magnitudes acaban no diciéndole a uno nada, les propongo lo siguiente: hagan un paquete —sólo imaginario…— con 1.000.000 $; pongan a su lado otro paquete igual, y luego otro, y otro, y otro… hasta un millón de veces: ahí tienen, muy exactamente, lo que es un billón de dólares.)
Todo ocurre, en una palabra, como si no fuera nuestro modelo mismo de sociedad  lo que ha fracasado estrepitosamente, lo que hay que poner en la picota; como si no fuera toda nuestra concepción del mundo aquello sobre lo que se impone pensar y reflexionar —a fondo, radicalmente.
Entendámonos, sin embargo. ¿Qué es lo que, en realidad, ha fracasado? ¿Qué es lo que hay que poner en la picota? ¿Es, acaso, el mercado, el comercio, la búsqueda de la ganancia… como tales? ¿O es solamente el lugar que, en detrimento de los valores del espíritu, tales cosas ocupan en nuestro imaginario colectivo, en nuestra escala de valores: ahí donde lo económico ejerce hoy su tiranía implacable?
No, no es el mercado como tal lo que se impone cuestionar. Es su degeneración especulativo-capitalista. Y si a alguien le da miedo que se mencione el capitalismo y se hable de impugnarlo, puede cómodamente sustituir el primer término por otro. Puede hablar, por ejemplo, de “impugnar la concepción economicista del mundo”: una impugnación que, como decía, no implica en absoluto el cuestionamiento del mercado y de las instituciones que conlleva.
Ya basta, por favor, con la fácil coartada, con la aburrida cantinela que sacan sin parar (no tienen otra) liberales y socialistas —capitalistas todos, en fin: incapaces de recurrir a otro argumento que no sea el del miedo ante la momia ya históricamente liquidada del comunismo.
Seamos claros, taxativos: lo que se impone no es en absoluto atacar al mercado —esta institución milenaria que sólo una locura movida por el odio “proletario” (como lo llamaban) pretendió un buen día abolir. Lo que se impone es defender al mercado, al de verdad —poniéndolo, eso sí, en su sitio: en el secundario, en el restringido lugar que es el suyo.
¿Por qué se impone defender —pero sólo en tales términos— al mercado? Por la sencilla razón de que el mercado, ese espacio en el que los hombres intercambian (o intercambiaban) objetos de uso, mercancías y productos destinados a su deleite o a su subsistencia (ya sea en lo inmediato o en una fase ulterior de la producción); el mercado… es precisamente una de las cosas que hoy sucumbe bajo la locura especulativa que nos embarga.
El mercado se ve arrasado por la vorágine de esa codicia infinita que ha hecho que todo el tinglado económico se embalara a ciegas, se pusiera a dar vueltas sobre sí mismo, acabara actuando, en sus resortes más decisivos, en aras de la producción por la producción, del dinero por el dinero, de la especulación por la especulación.
En aras, por ejemplo, de edificar, con vistas exclusivamente especulativas, esos dos millones de viviendas nuevas que hoy se han quedado, entre nosotros, desoladamente vacías; esos dos millones de «hogares españoles» (se les llamaba antaño) que sumados (¿otro millón quizá?) a las viviendas vacías de segunda mano, configuran —basta juntarlas imaginariamente— la mayor de todas las metrópolis de España. La más fantasmal, la más monstruosa también.

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COMENTARIOS
jueves, 02 de abril de 2009

politicos al barco

El otro dia vi un barco muy grande creo que es el mayo del mundo es de carga,yo creo que en el cabrin todos nuestros politicos que actualmente nos dirigen y que se fueron al quinto coño que es donde deberian estar, y conseguir una nueva clase de politicos menos chorizos que estos

# Publicado por: domingo (san pedro del pinatar)
miércoles, 01 de abril de 2009

va a ser dificil

Va a ser dificil que nos bajemos del carro. Igual para el tipo que todos los veranos aparca el yate de 3 pisos que gasta 300.000 litros de gasolina cada vez que lo saca del puerto y lo pone delante de la playa donde veraneo que para el resto que tendremos de dejar de condicionar nuestra felicidad a la panacea del consumo masivo. Ahora lo que no tiene un pase es que lideres politicos aparezcan en la tv diciendo que la solucion a la crisis es que la gente consuma mas...eso era para haberle arrojado al pilon como hacian en la edad media pero eran otros tiempos que yo al menos no calificaria de edad oscura a la ligera, asi a priori, porque en ciertas cosas como en tratar a los politicos nos daban cien vueltas ojo..

# Publicado por: Pizza de Oveja (Madrid)
domingo, 29 de marzo de 2009

PREGUNTA

Desde un punto de vista distinto al del señor Moro Muza de Barcelona, también valdría la pena preguntarse: ¿Por qué Europa pierde a sus mejores pensadores? ¿Es que nada tiene que ver la propia Europa en ello?

# Publicado por: El Desterrado (Buenos Aires)
sábado, 28 de marzo de 2009

¿Guénon?

¿Y Guénon? Otro filoislámico que acabó recitando las bondades musulmanes en Egipto convertido a la religión que, si nadie lo remedia, acabará con Europa. A ver si nos dejamos de latiguillos y de popes que demostraron ser lamentables.

# Publicado por: Moro Muza (Barcelona)
sábado, 28 de marzo de 2009

¿Alain de Benoist?

Alain de Benoist ha perdido toda credibilidad. Lo entrevistan los medios iraníes, cree en la bondad del tercermundismo y sueña con una redención islámica. Patético. Oublions de Benoist!!!!

# Publicado por: Moro Muza (Barcelona)
sábado, 28 de marzo de 2009

maravilloso

Articulista genial. Yo añado: no hemos perdido elmercado, pues sin él no es posible la sociedad:lo que es peor, hemos perdido, o nos han arrebatado el espíritu, los progres y masones, y eso dudo de que se pueda recuperar, y a qué costo. Ya lo anunció Nietzsche: la inversión de los valores y el nihilismo en favor de las máquinas. Ejemplo de inversión, el falso éxito del deplorable cine de Almodovar,

# Publicado por: pedro ortigosa goñi (cirauqui)
jueves, 26 de marzo de 2009

EL EXCESO

Pues sí, el exceso anuncia el defecto, aquí y en Pekín, ayer hoy y mañana.El reino de la cantidad la cantidad de votos, la cantidad de escaños, la cantidad de euros, de dólares, de manifestantes, de estudiantes, de parásitos, de mujeres liberadas, etc. etc. etc.terminará en el reino de la sangre.R.Guénon.
Y es que lo complicado está próximo a la muerte como lo sencillo está próximo a la vida.
Fijaos por otra parte como se multiplican los signos de inversión, o sea del mundo al revés. una de las múltiples consecuencias es esperanzadora.Los parásitos que estan por encima de los demás mortales, así lo creen ellos,los políticos y sus correveidiles, sufrirán lo que las escorias que sobrenadan la masa en fusión, para ser mas fácilmente arrojadas a la escombreras.

# Publicado por: fernando (madrid)
miércoles, 25 de marzo de 2009

Si no quieres caldo, tres tazas

Totalmente de acuerdo con Ghalis. La solución al sistema que se olantea es... más sistema. Eso es el G20, la refundación del capitalismo, o las alucinantes declaraciones de Gordon Brown diciendo que espera que surja un nuevo lider mundial que protagonice el cambio. El se muestra incapaz o desiste de hacer nada por su propia nación.

# Publicado por: Víctor (Madrid)
miércoles, 25 de marzo de 2009

Economicismo

El economicismo es inhumano y vicio artificial; el mercado debe ser humano y es institución natural, pero el mercado no puede escapar no a la planificación, que lo negaría, sino al respeto a la dignidad humana. Ojalá que esta crisis arrasara con los políticos vividores y con el gravoso Estado de las Autonomías.

# Publicado por: Eduardo Peyró (Madrid)
miércoles, 25 de marzo de 2009

Echo de menos

En todo este asunto sigo echando de menos que quien tiene foro donde expresarse no haya pedido la cárcel para los responsables de todo esto. Por acción, banqueros y constructores inmobiliario, y por omisión Banco de España, CNMV, etc. Nosotros somos solo víctimas.

# Publicado por: José María Losada (madrid)
miércoles, 25 de marzo de 2009

el verdadero problema

Me ha encantado la forma tan directa de definir el verdadero problema que tiene este planeta. Algunos ven al mercado como un monstruo sin piedad que se come a los débiles, pero creo que no es cierto, en ese monstruo lo han convertido aquellos que no han visto fin en su afán de amasar fortunas y dividendos. Pero la responsabilidad de esta situación no es solo de bancos, aseguradoras, constructoras, etc., es también de los Estados que han permitido que un globo de plástico se hinchara hasta reventar. No niego que es una oportunidad para comprobar que esta forma de economía y finanzas no llevaba a nada bueno, lo triste es que en el camino van a quedar muchas gentes que no podrán recuperarse del golpe, gentes que jamás han recibido dividendos ni plusvalías, etc.

# Publicado por: echanove (madrid)
miércoles, 25 de marzo de 2009

El crack es la solución de los que lo han propiciado...

Este crack no es malo tampoco el del 29, al contrario, es una excusa para dar una vuelta de tuerca más al mundialismo y la globalización. Pero en el año 29 el planeta todavía podía soportar un crecimiento sostenido de la economía mundial, ahora los recursos naturales no lo soportan. Pero, aún así, los que mandan intentarán que todo siga el camino marcado. Harán lo imposible para que antes del colapso final con vuelta a las economías locales de subsistencia se haya producido lo que más necesitan: la multicultura-mestizaje de todo el planeta. Cuando llegue el colapso definitivo nadie podrá moverse de donde está y estará garantizada la lucha por los recursos entre los diferentes muy diferentes colectivos unidos a la fuerza. En esa lucha de todos contra todos objetivo del SISTEMA será muy difícil que surja una nueva IDEA o cultura SUPERIOR, por lo tanto, aún de forma local, seguirán siendo los actuales poderes fácticos los que dominarán a la gran masa enfrentada entre sí.

# Publicado por: Ghalis (Madrid)
miércoles, 25 de marzo de 2009

¿El problema o la solución?

¿No cree usted que el crack es, más que un problema, parte de la solución? De la misma forma que una depresión es una especie de estado latente en el que un individuo puede transitar por una situación particularmente difícil. El crack, inevitablemente, hará aflorar actitudes más espirituales: solidaridad, caridad, cooperación, etc. En plena ebullición de las acciones y con la vivienda multiplicando su valor de un día para otro es difícil apelar a la espiritualidad, sin embargo, ahora...
No conocía a Benoist y si hay algo que se agradece es que los articulistas nos presenten a sus intelectuales favoritos -o incluso no favoritos.

# Publicado por: olga (girona)
miércoles, 25 de marzo de 2009

Aire

Gracias por tu artículo, Javier.
Es aire fresco.

# Publicado por: Carlos Alvarez (Alicante)
miércoles, 25 de marzo de 2009

La fe del hombre moderno

Es que no hay peor ciego que el que no quiere ver. El Homo economicus cree con toda su económica fe, que en unos días su dios económico estará en su natural esplendor. El dinero es una ficción y una fe, que se respalda en la fuerza y en la creencia de los fieles. Sólo existen mercaderes y esclavos, que ofician de sacerdotes y creyentes respectivamente de tal religión. Pero todavía existe otra religión, antigua y olvidada, pero eterna...habrá que volver a ella

# Publicado por: El Desterrado (Buenos Aires)
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